Tras más de un semestre sin presentarse en zona sur, Bulldog brindó el sábado pasado en el Auditorio Sur un show contundente y prolijo y aprovechó la ocasión para adelantar un par de temas que integrarán su próxima placa, Salvaje. Agencia NAN estuvo ahí.
Por Sergio Sánchez
Lomas de Zamora, junio 19 (Agencia NAN).- Preparando el ambiente para la salida de su nuevo disco -Salvaje, que verá la luz el mes que viene-, los músicos rosarinos de Bulldog conformaron a sus seguidores del conurbano sur al presentar, como es costumbre en sus visitas a la zona, una lista con temas viejos reversionados, para el deleite de los fanáticos de la primera hora.
Promediando las 22, la última banda soporte, Lujuria, terminó su poderoso set y dejó caliente el escenario para la llegada de los protagonistas que, sin hacerse rogar, saldrían minutos después. Cuando el cántico futbolero "Vamos los Bulldog, Vamos los Bulldog" se hacía cada vez más fuerte, los músicos se mostraron en escena y dieron comienzo al show con “Gente”, canción que se mostró indicada para descontrolar a cerca de 500 personas. Luego de ese tema llegaría “2 de corazón”, uno de los mejores temas del disco El Campo de los Sueños.
Minutos más tarde, el nuevo y eficiente batero, Adrián Gómez -quién llegó tras el distanciamiento de Luis “Bebe” Gindre por motivos personales-, marcó la intro de “El grito silencioso”, que despertaría un mayor nivel de gritos que de silencios. Sin dar respiro a la concurrencia, continuaron con el punk ramonero “Entre el cielo y el infierno”, demostrando que aún mantienen sus raíces.
Para apaciguar un poco los cuerpos y las mentes, el carismático bajista “El Rata” interpretó el meloso “Tal como sos”, dejando el clima ideal para “La Vida”, uno de los clásicos de la banda, que invita a reflexionar: "Nadie es dueño de la verdad/ mejor primero es escuchar/ si peor no puedo quedar". Audaz y oportuno, el cantante principal, Hernán "Mantu" Mantoani, cambó la letra de "Vamos a Buscar" para contextualizar la velada con el verso “Blanca volvé a Temperley”.
Luego de más de media hora de rock, “Mi amor, mi sol, mi perdición” hizo que más de un desafortunado en el amor se identificara. Pero sin dar tiempo para terminar de digerir la historia, el último acorde de esa canción se mezcló con el comienzo del furioso y acelerado “Atacado”.
Como adelanto de Salvaje, que contó con la producción artística del ex Riff Michel Peyronel y se calcula que saldrá a la calle en julio, interpretaron “Más y más”, que fue muy bien recibida por el público. Luego, el recital continuó con varios clásicos de la banda, como “Antecedentes policiales”, “Quinceañera”, “Es así” y “Más que diez”. “Rotas cadenas” tuvo un prólogo a cargo del guitarrista Willym, en el que se quejó de los inestimados candidatos políticos.
“Chipaco Love” marcó el turno del reggae-punk, durante el que llegó uno de los momentos más esperados de la noche: “Fatal Destino”, sin duda el más aplaudido por el público Bulldoguero. Aún así, el pogo y el smosh no perdieron intensidad, al sobrevenir “Mil rayas” y el anárquico “Perros chakales”, del segundo trabajo discográfico de la banda. Junto a los poperos temas “Sangre combativa” y “Algún día”, los rosarinos comenzaron a concluir su presentación; pero no sin antes mostrar algo más de lo nuevo, en este caso “Corazón de metal”.
Nuevamente, el primer guitarrista, Willy, se adueñó de los micrófonos para cantar “El Ocaso”. Sólo restaban dos temas, que debían contener la última reserva de energía y dejar a la vez un mensaje positivo. Y así fue como Mantu entonó las estrofas de “Piu avanti”: “No te des por vencido ni aún vencido/ no te sientas esclavo y aún esclavo”. Y con igual convencimiento gritó “Sean lo que quieran pero sean felices”.
El “está todo bien” de “3D”, coreado por el medio millar de concurrentes, marcaría el cierre del concierto. Con fuerza, perseverancia y contundencia Bulldog comprobó que progresa musicalmente, pero cada día está más Salvaje.
Por Sergio Sánchez
Lomas de Zamora, junio 19 (Agencia NAN).- Preparando el ambiente para la salida de su nuevo disco -Salvaje, que verá la luz el mes que viene-, los músicos rosarinos de Bulldog conformaron a sus seguidores del conurbano sur al presentar, como es costumbre en sus visitas a la zona, una lista con temas viejos reversionados, para el deleite de los fanáticos de la primera hora.
Promediando las 22, la última banda soporte, Lujuria, terminó su poderoso set y dejó caliente el escenario para la llegada de los protagonistas que, sin hacerse rogar, saldrían minutos después. Cuando el cántico futbolero "Vamos los Bulldog, Vamos los Bulldog" se hacía cada vez más fuerte, los músicos se mostraron en escena y dieron comienzo al show con “Gente”, canción que se mostró indicada para descontrolar a cerca de 500 personas. Luego de ese tema llegaría “2 de corazón”, uno de los mejores temas del disco El Campo de los Sueños.
Minutos más tarde, el nuevo y eficiente batero, Adrián Gómez -quién llegó tras el distanciamiento de Luis “Bebe” Gindre por motivos personales-, marcó la intro de “El grito silencioso”, que despertaría un mayor nivel de gritos que de silencios. Sin dar respiro a la concurrencia, continuaron con el punk ramonero “Entre el cielo y el infierno”, demostrando que aún mantienen sus raíces.
Para apaciguar un poco los cuerpos y las mentes, el carismático bajista “El Rata” interpretó el meloso “Tal como sos”, dejando el clima ideal para “La Vida”, uno de los clásicos de la banda, que invita a reflexionar: "Nadie es dueño de la verdad/ mejor primero es escuchar/ si peor no puedo quedar". Audaz y oportuno, el cantante principal, Hernán "Mantu" Mantoani, cambó la letra de "Vamos a Buscar" para contextualizar la velada con el verso “Blanca volvé a Temperley”.
Luego de más de media hora de rock, “Mi amor, mi sol, mi perdición” hizo que más de un desafortunado en el amor se identificara. Pero sin dar tiempo para terminar de digerir la historia, el último acorde de esa canción se mezcló con el comienzo del furioso y acelerado “Atacado”.
Como adelanto de Salvaje, que contó con la producción artística del ex Riff Michel Peyronel y se calcula que saldrá a la calle en julio, interpretaron “Más y más”, que fue muy bien recibida por el público. Luego, el recital continuó con varios clásicos de la banda, como “Antecedentes policiales”, “Quinceañera”, “Es así” y “Más que diez”. “Rotas cadenas” tuvo un prólogo a cargo del guitarrista Willym, en el que se quejó de los inestimados candidatos políticos.
“Chipaco Love” marcó el turno del reggae-punk, durante el que llegó uno de los momentos más esperados de la noche: “Fatal Destino”, sin duda el más aplaudido por el público Bulldoguero. Aún así, el pogo y el smosh no perdieron intensidad, al sobrevenir “Mil rayas” y el anárquico “Perros chakales”, del segundo trabajo discográfico de la banda. Junto a los poperos temas “Sangre combativa” y “Algún día”, los rosarinos comenzaron a concluir su presentación; pero no sin antes mostrar algo más de lo nuevo, en este caso “Corazón de metal”.
Nuevamente, el primer guitarrista, Willy, se adueñó de los micrófonos para cantar “El Ocaso”. Sólo restaban dos temas, que debían contener la última reserva de energía y dejar a la vez un mensaje positivo. Y así fue como Mantu entonó las estrofas de “Piu avanti”: “No te des por vencido ni aún vencido/ no te sientas esclavo y aún esclavo”. Y con igual convencimiento gritó “Sean lo que quieran pero sean felices”.
El “está todo bien” de “3D”, coreado por el medio millar de concurrentes, marcaría el cierre del concierto. Con fuerza, perseverancia y contundencia Bulldog comprobó que progresa musicalmente, pero cada día está más Salvaje.