viernes, 30 de mayo de 2008

El Che de todos.-

La primera escultura en homenaje a Ernesto “Che” Guevara realizada en el país inició el pasado miércoles su camino hacia la ciudad santafecina de Rosario, donde permanecerá para siempre. Pero además de ser la primera y única escultura que refleja la imagen del Che, la obra cuenta con otra particularidad: fue realizada con 75 mil llaves de bronce donadas por casi 15 mil personas. El ideólogo y autor de la pieza habló con Agencia NAN acerca del proyecto.

Por Ailín Bullentini

Buenos Aires, mayo 30 (Agencia NAN).- En ningún momento, desde que la idea invadió sus neuronas, Andrés Zerneri imaginó que lo que comenzaba a tomar forma en su cabeza iba a convertirse en el tremendo proyecto que es hoy. Sí pensó en realizar una escultura con la figura de Ernesto “Che” Guevara, la primera y única en el país. Sí pensó en hacerla de bronce. Pero todo lo demás se dio solo, “gracias al instinto solidario de la gente”. Es que, en poco menos de dos años, y con la colaboración de cerca de 15 mil personas, la escultura cobró forma, se convirtió en el centro de una movida en homenaje a uno de los responsables de la Revolución Cubana, y será paseada durante dos semanas por la ciudad santafecina de Rosario, antes de perpetuarse en una plaza que llevará su nombre, el próximo 14 de junio, cuando se celebre el 80 aniversario de su natalicio.

Zerneri ubicó el inicio de la historia del Monumento al Che en una consulta que realizó a sus amigos más cercanos. Ya tenía la escultura en arcilla terminada --un mastodonte de cuatro metros de alto--, pero le faltaba pensar cómo iba a darle un cierre. “Quise consultarlo porque, desde el principio, me planteé el trabajo como colectivo. Quería que todo aquel que estaba de acuerdo con levantar un monumento al Che participara del proyecto”, sostuvo el artista, en diálogo con Agencia NAN. Él y sus amigos acordaron en recaudar llaves para reunir las tres toneladas de bronce necesarias para revestir la obra. Pero lo que nació como una consulta informal y un acuerdo entre amigos, se convirtió en una cadena de cooperación que tomó peso propio. Al cabo de casi dos años, cerca de 15 mil personas se sumaron al proyecto y entregaron 75 mil llaves y otros objetos de bronce que, fundidos, cubren ahora la figura del Che.

“Me parecía necesario construir en Argentina un Monumento al Che que fuera legitimado por la mayor cantidad de gente posible. Por eso la forma en la que se llevó a cabo el proyecto es tan importante como el monumento mismo”, destacó Zerneri. Si bien se considera “seguidor de la obra política” del médico rosarino, no busca recordarlo “como un semidiós, sino como un hombre común, posible de imitar, y con una conducta, con valores e ideales merecedores de imitación”.

Desde siempre, el proyecto estuvo envuelto en la esfera del trabajo voluntario y solidario. Así, miles de personas contribuyeron donando el bronce y también el transporte que paseó a la escultura por varios barrios de la ciudad de Buenos Aires, desde el lugar donde fue revestida hasta la Dársena Sur del puerto.

Y eso no fue todo. Los obreros de una fábrica recuperada se encargaron, sin cobrar un peso, de la fundición del bronce y posterior revestimiento de la figura, mientras que también fue solidaria y sin cargo la colaboración de los músicos Paula Ferré, Vicente Feliz, Jorge Marziale, Horacio Fontova, el grupo Arbolito, el Coro Nacional de Jóvenes y el Cuerpo de Baile del Teatro San Martín, en el acto de despedida que se realizó el miércoles al mediodía en el puerto, antes de que el barco se llevara al Che de cuatro metros a Rosario. El traslado naval, así como el camión que lo movilizará por la ciudad santafecina, también fueron donados.

Este punto, el trabajo comunitario, el esfuerzo puesto por las personas que participaron sin esperar réditos de ningún tipo, fue lo más importante de la iniciativa, para el artista: “Es una prueba de que se puede construir algo como reflejo del deseo del pueblo, sin ser dictado por el poder como muchos otros monumentos y de la forma exacta en la que se pensó: sin la intervención del dinero ni de los aparatos políticos”, opinó.

El destino de la escultura también fue una decisión conjunta. Cada persona que donó bronce votó por aquel lugar del país en el que quisiera emplazar la figura. Rosario, ciudad natal de Guevara, fue la más elegida. Cuando el monumento pise suelo rosarino, lo que se espera que suceda el domingo 1 de junio, recorrerá a bordo del camión solidario distintos puntos de la zona durante dos semanas. Luego, el 14 de junio --día en que se conmemora el 80 aniversario del natalicio del comandante-- ubicarán la escultura en una plaza que será inaugurada con su nombre en un acto del que participarán el autor de la pieza, el intendente de la ciudad, Miguel Lifschitz, y el gobernador santafecino, Hermes Binner.

Allí permanecerá para siempre la única escultura dedicada al Che. Zerneri contó que eligió la imagen más conocida del revolucionario --esa que aparece en millones de remeras, banderas y pósters alrededor del mundo-- para “resignificarla y exponerla a través de una forma libre del estigma del mercado y del dinero”. El artista también tuvo una explicación para la postura que eligió para su obra: “Le continué el resto del cuerpo como si estuviese caminando porque es una forma de simbolizar al Che dando un paso hacia delante. Y lo hice sobre una superficie rocosa que representa las abnegaciones del camino. Es una imagen inspiradora y movilizadora a la vez”.

Por lo pronto, Zerneri aseguró que la respuesta del público “lo sorprendió inmensamente” y consideró que “sería grandioso que este proyecto sea inspirador de otras actividades de compromiso social: que así como 75 mil llaves hicieron realidad este sueño hoy, ojalá 75 mil ladrillos puedan construir un galpón para realizar talleres comunitarios en un barrio o 75 mil libros puedan hacer una biblioteca”.

Sitio:
www.monumentoalche.com.ar
Sitio: www.andreszerneri.com.ar

martes, 27 de mayo de 2008

Renacer, rejuvenecer y resistir, la actualidad del cómic.-

Alrededor de dos mil comiqueros asistieron el pasado fin de semana al Cuarto Encuentro Iberoamericano de Cómics y Animación e hicieron su aporte a la recolección de 700 litros de leche que serán donados a comunidades necesitadas. La reunión, que se realizó entre el viernes y el domingo, sirvió de presentación para los trabajos de los ganadores de la edición 2007 del concurso, entre los que destacan las ilustraciones digitales, señal de la llegada inminente de la revolución tecnología a esta disciplina. Agencia NAN estuvo presente y fue testigo de la muestra homenaje al historietista Dany The O y otra de consagrados como Liniers, Lucas Varela o Francisco Solano López; escuchó a Lucas Nine, Gustavo Sala y Juan Sáenz Valiente viajar en el tiempo y trazar un paralelo entre la vieja y la nueva Fierro; y contempló detallar el trabajo en medios gráficos independientes a Mariano Lucano, co-director de Barcelona, a los autores de la revista Lule le lele y al dibujante Sergio Langer.

Por Sergio Sánchez.

Buenos Aires, mayo 27 (Agencia NAN).- Al ingresar por la pequeña puerta del Museo Maguncia, en el barrio porteño de La Boca, donde se llevó a cabo el Cuarto Encuentro Iberoamericano de Cómics y Animación, era imposible no chocarse con la mirada inquietante de Juan Salvo, el protagonista de la más célebre historieta argentina, El Eternauta. Una gigantografía del personaje creado por Héctor Germán Oesterheld e ilustrado por Francisco Solano López invitaba a interactuar con la muestra de trabajos de los ganadores del concurso de cómics 2007, compilados en una revista que se presentó en el Maguncia. Además, hubo una muestra de ilustradores consagrados, como Liniers y Lucas Varela y un homenaje al historietista Dany The O, recientemente fallecido. Los dos mil concurrentes donaron más de 700 litros de leche para un barrio carenciado de La Matanza, en el conurbano bonaerense.

El organizador, Claudio Bernárdez, destacó que el puntapié inicial del encuentro surge “por medio del incentivo de los concursos” que funcionan como “formas de búsqueda” de nuevos artistas. “Los concursos son una cosa democrática, llegan hacia vos, vos no golpeás las puertas de nada. Sirven como apertura y es una buena manera de conocer gente”, explicó el dibujante Tati, quién se hizo conocido a través de este medio de búsqueda.

La mayoría de las obras ganadoras son ilustraciones digitales que delatan la llegada inminente de la revolución tecnológica. Sólo unos pocos se atrevieron a dibujar y pintar a mano alzada. Entre ellos, los autores "El Turquillo", "El Soldado" y "Asia", con la particularidad de presentar colores densos y oscuros. Por otro lado, se destacaron los cómics digitales de "Perramus", "El Tucu" y "Muzillo". Y la ilustración de un águila de "Delineavit", fue imposible que pasara desapercibida.

"Mamá, vení a tocar la pantalla", invitaba un nene, luego de acercarse curioso a comprobar que los dibujos que se proyectaban en la pared no eran reales. Sonreía, sin notar la diferencia ni despegar los ojos de las imágenes animadas. Pero el grueso del público tenía entre 20 y 40 años. Aunque no faltaron los representantes de la tercera edad, aquellos que alguna vez tuvieron en sus manos El Eternauta o un ejemplar de la revista cincuentona de humor gráfico Tía Vicenta, cuando el cómic en Argentina, allá por las décadas de 1940 y 1950, atravesaba su edad dorada. De esa misma época eran las gigantografías de las páginas de la historieta Paraguay (1865-1870), guionadas por Gabriel e ilustradas por Francisco Solano López, que colgaban de las paredes, junto a réplicas de las tiras Bonjour, de Liners, y Loly Pop, de Lucas Varela.

El encuentro generó, también, un marco ideal para debatir sobre la actualidad del cómic y la animación, su crecimiento con la salida de la nueva revista Fierro, editada por el diario Página/12 desde noviembre de 2006, y la resistencia de emprendimientos independientes como la revista Lule le lele. Actuales integrantes del plantel de Fierro, el co-director de la revista Barcelona, Mariano Lucano, el dibujante Sergio Langer (ver recuadro: “Experiencias de la resistencia ilustrada) y Germán Malissia y Alfredo Piermattei, de la Escuela de Animación Independiente de Rosario --quienes presentaron una serie de cortos animados producidos por los egresados de su institución--, también sumaron sus voces. El gran ausente fue el escritor Juan Sasturain, director de la Fierro y nueva figura mediática, que no se presentó a su conferencia del sábado.

"Todo lo que hacemos está hecho íntegramente por nosotros, en todas sus etapas, desde la producción hasta la búsqueda de un sponsor que nos sirva de cliente o de promotor", explicaron los rosarinos con respecto a la metodología de trabajo desarrollada en su escuela, una declaración que es botón de muestra de la autogestión de los artistas del cómic nacional frente al hermetismo de las editoriales para trabajar con autores jóvenes y la indiferencia del público masivo. Lo que, en cierto punto, quedó al menos discutido con este Cuarto Encuentro Iberoamericano de Cómics y Animación, en La Boca, y con el festival Viñetas Sueltas, realizado en la Alianza Francesa la semana anterior.

Por otra parte, en su disertación, Gastón Souto y Damían “el Polaco” Scalerandi, miembros de Lule le lele, una revista independiente de historietas, comentaron su experiencia: “Lule le lele surgió para generar un medio alternativo, separado de las galerias de arte” y ante la escasez de revistas de humor gráfico, en los principios de este siglo. En ese contexto, ¿qué buscaron? “Mostrar lo que teníamos ganas y de la manera en la que la queríamos”, admitió Souto. "Al principio la sacábamos en fotocopias", contó Scalerandi. Pero luego --"con mucho laburo y algo de guita”-- llegaron a “un producto mejor, con tapa color y un papel de calidad”.

Claro que la exposición y el debate no fueron los únicos fines del encuentro. El costo de la entrada fue de dos litros de leche larga vida o en polvo. "Se recolectaron aproximadamente 700 litros de leche", especificó entusiasmado a Agencia NAN Claudio Bernárdez, quien explicó que "todo lo recolectado será donado a la Universidad de la Matanza, que se encargará de destinarlo al barrio Virrey del Pino o a un hospital de ese partido".

Y también hubo lugar para el homenaje: "Mozo, una lágrima por favor", pide un pato sentado en la mesa de un bar, lamentando. Ésa es la forma que J. J. Rovella encontró para mostrar su gesto a Dany The O, fallecido en abril luego de una vida entregada a la ilustración independiente. La obra de Rovella se exhibió en el entrepiso del museo y es parte de una edición de la Barcelona en la que participaron Liniers, el Niño Rodríguez, Calvi, Kioskerman, Clara Lagos, Lucas Accardo, Maicas, el Polaco Scalerandi, Diego Parés, Podetti, Gustavo Sala, Darío Avanti y el Bruno, entre otros ilustradores nóveles y consagrados.

Mientras tanto, en el pequeño anfiteatro a cielo abierto frente al Museo, se pudo oír en la voz del cantante de El General Paz y la Triple Frontera una frase que representaba a la perfección la finalidad del encuentro: “Emancipate yourselves from mental slavery/ None but ourselves can free our minds” (Emancípense de su esclavitud mental/ nadie, excepto nosotros mismos, puede liberar nuestras mentes). Una linda versión de Redemption song, de Bob Marley, a cargo de esta banda que fusiona ritmos latinos y jazz. También musicalizó el encuentro la agrupación Barbazul, oriunda de Mendoza.

La cooperación entre diferentes disciplinas siempre conlleva resultados interesantes. La unión hace la fuerza, dicen. Y para luchar hace falta fuerza. Así se explica el trabajo conjunto que vienen desarrollando las bandas de rock y los ilustradores, en el marco de este proyecto de cómics y animación que busca resaltar la identidad artística nacional y encontrar nuevos valores del dibujo.

Experiencias de la resistencia ilustrada.-

Las conferencias son habituales en todo tipo de encuentro sobre una disciplina en particular o sobre el arte en general. El Cuarto Encuentro de Cómics y Animación no fue la excepción, y tuvo como disertantes al staff de la nueva Fierro, al co-director y a un ilustrador de la Barcelona. En este artículo, Agencia NAN resume sus palabras.

Por Sergio Sánchez.

Fierro: un cambio de eje temporal en la historieta nacional.

Para el dibujante Lucas Nine, hay una diferencia temática, un “cambio de espíritu” entre la vieja Fierro de la década de 1980 y la nueva, debido a que la original tenía “una carga de ciencia ficción futurista, que funcionaba como campo de acción”. En cambio, en la actual, las historias “parecen mirar al pasado”. “No sé si es un cambio muy positivo, pero es un cambio notorio”, concluyó. Según el humorista gráfico Gustavo Sala, publicar en la antigua Fierro “era como cumplir el sueño del pibe”. Sin embargo, destacó que la actual revista “tiene un diseño de tapa más cuidado y adaptado a las nuevas tecnologías, como el diseño gráfico”. El nivel de esta Fierro es “de nueve para arriba”, calificó.

De la charla con el staff de la revista se desprende que, con respecto a la construcción de los personajes y las historias, principalmente hay dos formas de proceder: que la creación del dibujo y el guión recaigan en un solo artista o dividir las tareas entre un guionista y un dibujante. Para el dibujante Juan Sáenz Valiente, la segunda condición “por un lado es muy linda y por el otro es medio incómoda”. “Es lindo trabajar con un guión porque es como chocar con el mundo de otra persona y a través de ese choque sale otro mundo. Pero a veces es difícil, porque uno no entiende hacia a dónde va el otro y tiene que convertirse en una especie de chofer del lápiz”, confiesa acerca de la experiencia que resulta trabajar con el escritor Pablo de Santis.

Sin embargo, Nine considera que en la historieta que hacen De Santis y Valiente sucede algo “muy interesante” y es que “uno tira para un lado y otro para el otro, y entre los dos se complementan, al surrealismo medio mágico de De Santis, Juan le pone un mundo bien real”. Según Nine, lo que producen es “un mundo que en realidad no le pertenece por completo a ninguno”.

Para concluir, Tati aconsejó a todos los que incursionan en la escritura y el dibujo que “no le tengan miedo a las ideas, tienen que publicar todo lo que se los ocurra, porque no es uno el que se expresa, son sólo ocurrencias”.

Barcelona: una obra periodística, no una revista humorística.

Sergio Langer, ilustrador de Barcelona y Clarín, comenzó su experiencia en la autoedición junto a un artista plástico amigo, también apasionado por la historieta. “Hacíamos lo que queríamos, experimentábamos, teníamos la libertad para seleccionar los mejores artistas”, reconoció Langer. “El proyecto --que tuvo su origen en 1993-- consistía en producir un fanzine con todo lo que no podíamos poner en los medios donde laburábamos”, especificó.

Por su parte, Mariano Lucano, co-director de la revista, sostuvo que este emprendimiento de autoedición surgió a partir del “divertimento” que les causaba a él y a su grupo de amigos leer Clarín. “Nos parecía que (el contenido del diario) era un maravilla de humor, por ejemplo, desde los títulos de rumores como el 'Ahora dicen' ¿Quién dice? “, criticó un jocoso Lucano.

“Consideramos Barcelona como una obra periodística, no como una revista humorística. Lo que nosotros hacemos es periodismo, el hecho de que cause gracia es problema de ustedes”, lanzó Lucano, con un tono más cercano a la seriedad que a la broma. Y, sin tapujos, finalizó: “Barcelona se propone recorrer las cloacas del periodismo”.

En el debate sobre los límites para hacer humor, el calificado Langer abogó: “El humor es formidable, te resguarda de cualquier fanatismo. No hay límites para hacerlo. Si hubiera más humor, no pasaría todo lo que está pasando. El humor es genial para dar vueltas las cosas. Hay que reírse de lo trágico”.

martes, 20 de mayo de 2008

El cómic: un arte “bien under” que tendrá encuentro iberoamericano en La Boca.-

“¡Ah, hacés dibujitos! ¿Y de qué trabajás?”. Esas palabras se le pueden escapar a quien no conoce a Francisco Solano López, a Sergio Langer, a Hermenegildo Sabat, Caloi, Rep, Liniers, Gabriel Ippoliti, Juan Sáenz Valiente y a tantos otros dibujantes e ilustradores, pero siempre hay tiempo para salir del desconocimiento y descubrir nuevas formas de expresión. Conocer el género de la historieta en forma integral, escuchar a sus referentes históricos e impulsar a nuevos talentos es la intención del 4º Encuentro Iberoamericano de Cómic y Animación, que se realizará en el Museo Maguncia de La Boca, entre el 23 y el 25 de mayo. Sobre la actualidad del cómic argentino y sus hacedores habló con Agencia NAN el mentor del encuentro, Claudio Bernárdez: “Para el comiquero, la revista es como el disco para los músicos”, sentenció.

Por Nahuel Lag.

Buenos Aires, mayo 20 (Agencia NAN).- Bande desinée para los franceses; historietas, en criollo; comics, en inglés y para el mundo; a mano alzada, digital, en celuloide, múltiples son las formas de entender está expresión artística, que en nuestro país tuvo su época de oro a fines de la década de 1940 y principios de la de 1950, y que hoy trata de abrirse espacios entre la indeferencia editorial y de la industria cultural. Más de medio siglo después, en 2001, llegó el primer Encuentro de Cómic y Animación, que ganó la chapa de Iberoamericano por el aluvión de presentaciones. En su cuarta edición, casi tres mil dibujantes, ilustradores y obreros del cómic presentaron sus trabajos en la competencia, que premiará con la publicación de una revista a los ganadores y será lanzada durante la muestra que se realizará en el Museo Maguncia de la Boca, en Pedro de Mendoza 1855, del 23 al 25 de mayo, de 14 a 20.

El Encuentro de Cómic y Animación --junto al concurso que premia a los mejores cómics e ilustraciones, a mano alzada o digitales-- comenzó a realizarse en Argentina en 2001 y, tras algunas complicaciones, tuvo su tercera edición en 2007. Desde su primer capítulo, tuvo ganadores de Miramar, Córdoba, Tucumán, Mendoza, Rosario, Chaco, Mar del Plata y Chile. Y la victoria es importante cuando las editoriales cierran puertas y los amantes de las ilustraciones deben formar clubes para sustentar sus publicaciones. Lule le lele es una revista ejemplo de estos emprendimientos, y sus integrantes estarán presentes el sábado para dar una charla para futuros temerarios.

“Es un laburo bien under: nadie te distribuye, hay ausencia del Estado, que utiliza la cultura como entretenimiento para fines políticos, y desde las editoriales se pone guita para los grandes artistas, no corren riesgos”, contextualizó a Agencia NAN el organizador del encuentro, Claudio Bernárdez. De igual forma que la invasión hollywodense provocó la respuesta del cine independiente, la DC americana, una multinacional del cómic, provoca reacciones en el mundo de la historieta. “El cómic no tiene la imposición marketinera porque acá no es negocio. Pero después viene una banda rollinga, que son una licuadora de tirarse pedos, y la ponen en la radio y llenan estadios ficticios”, sentenció el crítico amante del bande desineé.

“Desde la década de 1990, el espectador es un personaje de consumo acrítico, se intenta ‘tinellizar’ la cultura. Es una maniobra política para que un tipo que piensa y crea no moleste al poder”, analizó Bernárdez. Por eso, el concurso busca ayudar a sus ganadores a publicar sus trabajos artísticos. Así lo hicieron Rodrigo Terranova, en la edición vernácula de la Rolling Stone; Gabriel Ippoliti y Juan Sáenz Valiente, que forman parte del plantel de la nueva edición de la mítica Fierro; y otros, que dieron a luz sus creaciones en la Oliveiro, dirigida por Tom Lupo.

Rock y cómics en La Boca

“La revista, para el comiquero, es como el disco para una banda”, aseguró el creador y organizador de este oasis para los amantes de la historieta. Y no es casual la comparación, ya que desde el primer encuentro se intenta unir las culturas del cómic y el rock para tender un puente que beneficie a ambas partes. Dejá vu: Los Redonditos de Ricota y el artista plástico Rocambole. “El segmento de la música, la ilustración y el dibujo son un espacio de creación posible, y no sé si todos los comiqueros están al tanto de eso”, admitió Bernárdez.

La idea tomó fuerza cuando Fito y Tachi, escenográfos de La Renga, y Hernán Bermúdez, ex Los Piojos, fueron jurado en las dos ediciones anteriores del concurso. Y la unión de artistas dio frutos: Sexto Sentido presentará sus discos --ilustrados por un ganador de la edición 2001-- en el espacio a cielo abierto y Culebrón Timbal --que, además de hacer música, publica su propia historieta-- intercalará sus temas durante la exposición.

“La coincidencia generacional ya disfruta de un lenguaje común: la autoedición, la resistencia y persistencia para existir y ser reconocidos”, selló la relación cómic-rock el que intenta impulsar a uno, diez, cien Rocamboles. La promesa es de una muestra “integral”, y por eso Juan Pablo Zaramella presentará sus cortos de animación e intentará explicarlos en simultáneo. Otros cortos aparecerán como escenografía de los conciertos que brindarán el sábado Barbazul, de Mendoza, y El General Paz y la Triple Frontera, otra de las bandas que trabajó junto a un ilustrador reconocido en el concurso.

Historietas que resisten con humor y solidaridad

Si la pasión por las tiras sigue vigente en Argentina es por un tiempo pasado que fue mejor. Por eso, en la muestra se homenajeará a la Fierro, hoy dirigida por Juan Sasturain, que brindará una charla junto a Pablo Tunica, Tati, Juan Sáenz Valiente, Maria Al Cobre y otros dibujantes que lo acompañan en la iniciativa. Liniers y el staff de la Barcelona serán parte también del encuentro, organizado “sin apoyo estatal y por amor al cómic”. Precisamente, Fierro y la Editorial de la Flor, de Daniel Divinsky, son algunos de los auspiciantes y, para Bernárdez, los “espacios de resistencia” del cómic en el país.

A la hora de hablar de la “resistencia” del cómic, también en el sentido político que supo ocupar en las décadas pasadas, no se puede no nombrar a Francisco Solano López, el “guerrero fiel”, como definió el organizador a quien le dio imagen y vida a los guiones que Héctor Germán Oesterheld escribió para El Eternauta. “El cómic tiene un componente plástico y literario que te dispara la imaginación, que hace que lo puedas leer cinco o seis veces y no te canses”, esbozó Bernárdez como una provocación para los curiosos que se quieren acercar al Museo Mugancia y entrar con el pase solidario de dos litros de leche.

La historieta empezó a resurgir, de la mano de la autoedición y la filantropía. Y para que siga creciendo, el encuentro tendrá una OLA de talleres de cómic y animación, para que grandes y niños experimenten, guiados por los profesores de la escuela que lleva el nombre de esas manifestaciones acuáticas. “La intención es demostrar a la gente que puede hacerlo, porque sólo consumir lo hace parecer imposible, pero es una habilidad que tenemos naturalmente”, indicó Bernárdez sobre el arte de crear historias con el carboncillo.

El organizador filocomiquero, en su constante intención de fusionar las artes, concluyó su diálogo con Agencia NAN apuntando que “el cómic está más para un círculo de tipos como el que curte el jazz, que se compra una pipa y le importa tres carajos. El jazz no va a llenar estadios, pero el tipo lo disfruta”.

Juan Pablo Zaramella:
http://www.zaramella.com.ar
Rodrigo Terranova: http://rodrigoterranova.blogspot.com
Gabriel Ippoliti: http://www.gabrielippoliti.com.ar
Culebrón Timbal: http://www.culebrontimbal.com.ar
Barbazul: http://barbazul.com.ar

viernes, 16 de mayo de 2008

The Plethora Project: “Queremos llegar a más oídos, pero no al costo de la libertad artística”.-

Si hoy se hiciera un documental con la historia de este proyecto de electrónica alternativa, la primera escena mostraría a Javier Yunes y Fernando Baez escuchando discos en Catamarca y La Pampa, sus provincias natales. Luego, a Javier, principal compositor, armando en una computadora las maquetas de los temas para su primer disco, electrónico y aún inédito. Y la última, al trío que hasta hace semanas fue The Plethora Project tocando en un bar porteño. “Firmaríamos con una discográfica para que nuestra música se escuche más, pero muchas no respetan tus pretensiones artísticas y hay que ver quién es quién”, distingue Javier, tomando distancia tanto de las compañías como de los indies antisellos. Con salida del bajista por “falta de tiempo”, continuarán presentando su EP debut “o con otro, o programando los bajos”. Mientras deciden, le explican a Agencia NAN cómo su computadora se convirtió en herramienta artística.

Por Luis Paz.

Buenos Aires, mayo 16 (Agencia NAN).- “1) Exceso de sangre u otros líquidos orgánicos en el cuerpo o una parte de él. 2) Gran abundancia de algo”. Así es como la Real Academia Española define la “plétora”. En el caso de The Plethora Project, el sentido más adecuado es el segundo: la abundancia de influencias es tal que se dificulta sobremanera definir qué música hacen. Y, para el tipo de artículos que presentan una banda, estas definiciones son obligadas. Digamos, entonces, que el proyecto musical de Javier Yunes (guitarras, voces y orquestaciones) y Fernando Báez (samplers y programaciones) suena como si Morcheeba tocara temas de Radiohead, con rítmicas industriales de Tool y la psicodelia de los mexicanos de Austin TV cuando tocan a midtempo. Ése sonido es el que mostraron en abril en los porteños Baríntimo y The Touch of Music. Y el que quedó registrado en diciembre en Elephants sound asleep, su EP debut.

“Claro que te influencian muchas cosas, yo escucho Bjork, Bowie, Radiohead, Portishead, y eso se nota. Pero la idea no es emular otra banda. Podemos ir para cualquier lado, eso es lo bueno de esta banda”, aclara Javier a Agencia NAN. “Grabé un disco electrónico en mi casa, pero tenía ganas de tocarlo en vivo y entonces armé una banda”, relata la pluma de The Plethora Project, que compone en inglés porque le parece un idioma “mucho más musical” que el castellano, “aunque sea menos rico” en matices. En ese camino, se unió con Fernando, a quien conoció en 2003. “Yo venía haciendo electrónica con máquinas y me gustó su disco”, resume el que desde hace algunas semanas el único compañero de Javier en Plethora, ya que el bajista se fue de la banda “por falta de tiempo”.

“El disco era más electrónico porque estaba solo, entonces si metía violas es porque me parecía que eran necesarias para un tema. Pero no tenía micrófonos o amplificadores como para que sonara bien.” Lo que comenta Javier es historia conocida para muchas bandas que surgen como delirios individuales y terminan en colectivos musicales. Hoy, el dúo se pasa “ocho horas, una jornada completa” buscando sonidos para los temas. “Es como tener otro trabajo, y por eso cuando Tomás (el bajista) se fue, lo entendimos”, dice Javier, curtido en tocar jornada completa por sus giras con la banda de Billordo, donde toca la batería.

Claramente, Javier y Fernando domesticaron la tecnología para poder hacer música: “Grabando en tu casa perdés calidad, pero ganás otras cosas --rescata Fernando--. Entonces no sabés hasta qué punto ir a grabar a un estudio. Salvo que te lo paguen para hacerlo con toda la intimidad, el tiempo y el confort.” Por ahora, no abandonan la portaestudio: “El EP lo grabamos en una laptop pero es nítido y los temas están arreglados porque le dedicamos mucho tiempo”, aclara Javier, que empezó a componer con una computadora de escritorio, pasó del Frutyloops al Reason, y siguió aprendiendo tecnología y haciendo música.

Para Fernando, lo bueno es que, pese a ser temas “50 por ciento electrónicos y 50 por ciento análogos”, se pueden tocar con una guitarra. E, incluso, “con llevar una compu y una guitarra tocás donde sea”. Esta combinación ya fue mostrada durante enero en La Pampa y Neuquén, y desembarcó en tierras porteñas en el segundo bimestre. Elephants sound asleep recién acaba de cumplir seis meses, y los músicos ya piensan en componer un próximo larga duración, le adelantan a Agencia NAN. Pero hay un conflicto: decidir si programan los bajos, buscan bajista o graban sin bajos. “Es difícil, pero igual seguimos con pilas. Cuando tenés una baja querés demostrarte que podés seguir”, se anima Javier.

Y al toque manda el freno: “Estamos creciendo de a poco”. Pero el público se amplió en su última fecha, cuando metieron cien personas en The Touch of Music. Y, más allá de ser uno menos, el dúo se consolida y busca seguir en esa línea: “Firmaríamos con una discográfica porque queremos que nuestra música se escuche. El problema es que te come la plata. Y, más que eso, que no todas respetan tus pretensiones artísticas. Pero no estamos en desacuerdo con las discográficas, hay que ver quién es quién”, diferencia Javier, que actualmente prefiere “trabajar por 800 pesos en otra cosa y meter 700 en la banda”.

El cronista destaca que, más allá de no contar con gran equipamiento, su EP suena nítido, bien arreglado y compacto. “Es que somos dos enfermos del buen sonido”, explica Fernando. Lo que les permite fortalecer su decisión electrónica: “Elegimos ese camino también porque con este formato electro podemos tocar en cualquier lado, sea acústico con una compu y una guitarra o un show más rockero con una banda”. La tecnología también sirve para difundir su música: “No nos parece mal tener un fotolog y también es terrible cómo suben las visitas cuando te ponés a spamear. Internet permite esas cosas.”

De todas formas, no tienen el tiempo como para spamear mucho, porque ambos trabajan, pero en los ratos libres “no queda otra que moverse mucho”. Más cuando la independencia supone grabar, editar, mezclar, masterizar, grabar y distribuir Elephants sound asleep por las propias.
Una aclaración: no sólo el nombre del EP y de la banda están en inglés, también sus canciones y el arte del maxisingle. Extraño, si se tiene en cuenta que Javier es de Catamarca y Fernando de La Pampa. Pero por decisión artística y estética, tocan música electrónica cantada en inglés. “En el interior, a la gente le interesaba ver una banda de Buenos Aires, pero cuando, de chico, empecé a hacer música, componía en inglés y la gente me preguntaba cuándo iba a cantar en castellano”, recuerda Javier. ¿Qué respondía él? “Cuando me vaya a vivir a Europa”. Para ambos jóvenes sub-27, se trata de inquirir al que se restringe la posibilidad de escuchar música en otro idioma.

¿Por qué? La respuesta, en su blog: “El idioma es lo de menos cuando todos sabemos que se trata de arte. Es imposible encontrar un idioma más universal”.

Sitio:
www.plethora.tk
Fotolog: www.fotolog.com/differentmusic

martes, 13 de mayo de 2008

Pánico y locura en La Feria.-

La 34ª edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires estuvo marcada por la participación de un nuevo público: el preadolescente usuario de Fotolog, convocado en masa por la presencia de la joven y atractiva Cielo Latini, ex anoréxica, fotologuera y autora del best seller Abzurdah. Pero entre los gritos histéricos de los más jóvenes, un griterío menos obvio también se alzó: el del adicto a los libros dos semanas al año. El predio ferial de La Rural recibió fauna nueva y a los conocidos de siempre, unificados por el malestar colectivo que desata el saber que no se llegará a recorrer todos los stands en sólo un día. Agencia NAN se dio un baño de muchedumbre y recorrió lo que pudo de la Feria, días antes de su finalización, para recoger imágenes y testimonios de los amantes fugaces de la literatura.

Por Esteban Vera.

Buenos Aires, mayo 13 (Agencia NAN).- La pausada caminata por la alfombra roja que conduce al centro de la 34ª Feria Internacional del Libro de Buenos Aires expone al visitante a las primeras impresiones de multitud e histeria. Y, también, a cientos de publicidades. Ya sobre el final de la pasarela, la mayoría de los visitantes se aventura en el laberinto de los libros. Otros dudan y se acercan a Informes. “¿Cómo llegó hasta el Pabellón Verde, al de Planeta, al stand de Cielo Latini?”, pregunta con emocionada acentuación un fotologuero. “Es fácil: seguís derecho, pasas el acceso peatonal y seguís derecho, por esa calle que es la 19, hasta la 14, ahí está el stand”, señala una de las jóvenes de Informes. Al final del recorrido, cientos de adolescentes y preadolescentes esperan ansiosos e histéricos la presencia de la escritora Cielo Latini, ex anoréxica y autora del best seller Abzurdah.

“Leí el libro hace un año. Tenía ganas de conocerla, pero como no vivo en Buenos Aires nunca pude. Y ahora que estoy acá, busqué un evento donde estuviera ella. Hace dos meses que sé que iba a estar acá, así que estuve esperando el día y al fin llegó”, le cuenta un chico de pantalón chupín amarillo a una admiradora de Latini, mientras esperan por su escritora fetiche, que hasta les hizo un guiño cómplice con el fotologueril nombre de su libro. “Lo leí porque me identifiqué mucho con ella, está bien escrito y Cielo es hermosa. La conocí mirando el programa de Mirta Legrand, en un programa en el que hablaron de la anorexia, nada más. Después me di cuenta de que firmaba su fotolog y no sabía quién era. Me tenía en sus favoritos y me dije ‘¡wow!’”, le relata el joven, con su flequillo peinado hacia el costado, tapándole la cara, y un pearcing sobre el labio superior. A su alrededor, las devotas de Latini llorisquean emocionadas.

Otro fotologuero sintetiza su devoción por la joven y atractiva autora de Abzurdah: “Es una diosa”, sentencia frente a Agencia NAN. Mientras tanto, chicas de chupines blancos de la misma marca que el amarillo, remeras unisex desbocadas y diminutas camperas se toman algunas fotos cerca del puesto del Grupo Planeta, que Latini visita por segunda vez en 14 días, para firmar ejemplares, tomarse fotos o darle besos a sus histéricos devotos.

A unos metros del epicentro de la devoción, en el stand de Ediciones Corregidor, un muchacho hojea Relato, cuentos, poemas y misceláneas, de Macedonio Fernández. “¿Cuál es el precio?”, pregunta. “Veintinueve pesos, pero con tarjeta de debito o crédito tenés un descuento del diez por ciento”, recita de memoria una de las vendedoras del espacio. El muchacho duda. Finalmente, abandona a Macedonio y a su reeditada obra.

A la izquierda, en el pabellón contiguo, el Azul, un joven escucha música en su MP3, aislado del resto, sosteniendo en sus manos las Narraciones extraordinarias de Edgar Allan Poe, en el espacio de Aleph. Lo hojea y se detiene unos minutos a leer el relato “Corazón delator”. Luego espera su turno en una larga fila, pero no de compradores, sino de preguntadores de precios. “Quinces pesos”, la respuesta. Vuelve la mirada al libro y decide llevarlo. A su lado, unos nenes de pochoclo en mano hojean libros en el stand de las ofertas de tres ejemplares por diez pesos. Allí, los grandes títulos de la literatura universal, en ediciones baratas, se compran en masa por no más de veinte pesos.

Entretanto, en el Pabellón Azul, una joven marxista desdeña contra una recopilación de ensayos que abordan los hechos nefastos del 19 y 20 de diciembre de 2001. “Un tipo que salió a las calles a golpear las puertas de los bancos, a golpear cacerolas no necesita que esos libros (los que apunta, ofrecidos en el puesto de Prometeo Libros) le cuenten qué paso, sino que se profundice en la cuestión con teoría”, trata de convencer a un padre y, de paso, a su pequeña hija. “Esa persona, como usted, no se puede perder la oportunidad de leer sobre la plusvalía y la lucha de clases”, recomienda, mientras lo invita a llevarse El Capital, o cualquier libro del filósofo alemán Karl Marx.

Por los laberintos de la Feria, una de las frases más escuchadas es “cómo llego hasta tal o cual stand, sala o la salida”. Los que no vienen por primera vez, en cambio, reclaman porque “antes cada pabellón tenía un color de alfombra distinto”. “El Pabellón Amarillo, ¿no tenía una alfombra amarilla?”, tratan de recordar. Ahora, una alfombra roja cubre el piso de la exposición. Así, se dificulta llegar al espacio o sala de conferencia buscados, al libro, al autor.

A la salida de la Feria, por el túnel de circulación y conexión del acceso de Plaza Italia, varias jóvenes promotoras ofrecen probar la variedad menta de la más reconocida marca de Fernet. Por esa salida, la caminata del laberinto de 45 mil metros cuadrados lleva a la misma lentitud en los pasos que la entrada.

viernes, 9 de mayo de 2008

Arbolito: “Somos simplemente una herramienta musical que propone un replanteo de la historia”.-

Así como el árbol precisa de agua, tierra y aire, la historia de Arbolito se nutre de autogestión, militancia y revisionismo. Autogestión, porque son productos de sí mismos y no de una escena comercial o artística. Militancia, en el sentido de herramientas para una causa. Revisionismo, porque proponen una relectura de la historia y una mirada crítica sobre la realidad. Y es de esos elementos de los que se compuso el diálogo entre uno de los vocalistas de el decano grupo --que destaca entre el tropel de bandas independientes por su compromiso social y político-- y Agencia NAN. ¿Cómo es ser “una herramienta musical” para el cambio que buscan los que luchan mientras oyen sus canciones sobre fábricas recuperadas y pibes llevados a dejar la escuela para salir a cartonear? Es lo que intenta responder Agustín Ronconi.

Por Adrián Figueroa Díaz.

Buenos Aires, mayo 9 (Agencia NAN).- "Arbolito" no es ni desprendimiento de una banda de moda ni necesidad de cierta cercanía a un éxito comercial. Es algo más genuino, producto de un modo de sentir la música, de ver y replantear la historia que se escribió, se escribe y se escribirá. De entrada nomás, la musa que les dio el nombre fue el cacique araucano apodado de esa manera, que ajustició al Federico Rauch, un militar prusiano que había sido contratado por el gobierno de Bernardino Rivadavia para matar indígenas y usurpar sus territorios en la llanura pampeana. Esto y el contenido de sus canciones los hace diferentes a las demás bandas. A ellos, claro está, y a su público también, que no sólo se identifica con una estética musical sino con un modo de ver la realidad.

Toda generación y todo público tienen sus exponentes culturales. Para definir cuál o cuáles son los de Arbolito habría que hace un poco de historia y hablar de un tal Daniel Viglietti y un tal Víctor Jara, que en la década de 1970 inspiraron a una generación de jóvenes que resistieron al sistema desde los frentes cultural, social y político. Más adelante, hay que hablar de un tal Silvio Rodríguez, un tal Pablo Milanés, además de unos tales León Gieco, Víctor Heredia, Mercedes Sosa --entre tantos-- que siguen marcando el camino de la "música popular". Desde 1997, Arbolito hace su parte.

Está claro que el público coincide con todo o una parte del modo en que su banda mira el mundo. Y Arbolito lo mira sin medias tintas ni eufemismos: "Nunca me acostumbraré/ a esa señora buscando basura en la puerta de mi casa/ a tu carita de hambre pidiéndome algo para comer/ a tu barrio de lujo en frente de la villa/ nunca me acostumbraré", promete la letra de "La costumbre", un tema de su segundo disco independiente --tanto como sus otros cuatro--, editado en 2000. Una de las dos voces que cantan casi todo el disco es la de Agustín Ronconi, que dialogó con Agencia NAN acerca de cómo, desde la música, se reescribe esa historia negada.

- Chicos y grandes que gustan de Arbolito militan en organizaciones sociales y políticas o simplemente reflejan su manera de pensar en las letras de la banda.
- Nuestro público no deja de ser variado y familiar. Es cierto que quienes tienen un compromiso, un laburo social, se identifican con nosotros. De alguna manera somos una herramienta musical para ellos. De hecho, participamos muchas veces de eventos solidarios y sociales. Y hacerlo es una consecuencia de nuestra manera de "sentir" la música.

- ¿Y cómo sienten la música?
- La sentimos, no la pensamos. Simplemente eso. Uno no piensa la canción; le nace. Tiene que ver con una manera de pensar, pero no de una manera racional ni intencional. No es nuestro objetivo hacer determinado tipo de música.

- Pero el tipo de público influye de alguna manera en lo que ustedes hacen.
- Hacemos música y expresamos música. Y eso genera respuestas de gente que se nos va entrelazando. No hay algo premeditado. Claro que es muy lindo sentir que uno está aportando a lo que hacen otros. Por ejemplo, hay muchos que musicalizaron documentales y hasta programas de radio con nuestra música. También es lindo tener una participación activa, por ejemplo poder tocar en lugares donde haga falta difundir determinadas historia.

La banda está integrada por Agustín, que además de cantar toca la quena y la flauta; Ezequiel Jusid, la otra voz que, además, toca la guitarra; Andrés Fariña, en el bajo; Diego Fariza, en la batería; Pedro Borgobello, que hace sonar el clarinete; y Sebastián Demenstri, en percusión. Empezaron tocando en Parque Lezama, pero son conocidos en centenares de lugares y por miles de habitantes de cada pueblo de cualquier parte del país en que estuvieron. Sus cinco producciones son independientes: Folklore (1998), La mala reputación (2000), La arveja esperanza (2002), Mientras la chata nos lleve (2005) y Cuando salga el sol, cuyo puntapié de presentaciones arrancó el 10 de mayo en el microestadio de Argentinos Juniors y que tiene previsto una larga recorrida por el país.

En cada lugar volverán a cantar: "Con los zapatos rotos a caminar/ el hambre en cada esquina y a caminar/ no hay pan para mis dientes, en la ciudad caliente/ sólo esta angustia para masticar/ Qué le diré a mis hijos al regresar/ qué le diré a mi madre que no da más/ el frío del invierno y el frío del gobierno/ y la esperanza seca de esperar." Y la dureza nunca limitó la alegría de cada recital en que el público corea con la garganta bien abierta y los puños en alto.

- ¿Qué es lo que persiguen en cada letra, en cada tema?
- Depende, no hay una intención deliberada. Pero, por ahí, hay gente que no conoce el movimiento de fábricas autogestionadas y de repente para la oreja y escucha "La recuperada", y luego le cabe dar una mano a esa gente que tal vez está en su propio barrio. Y lo mismo con otras canciones.

- Insisto, ¿las características y expectativas del público los condiciona de alguna manera?
- No. Sí te sitúa en un contexto, pero eso no es un condicionante. No nos limita a tener determinada estética musical o poética ni decir "mejor esto me lo guardo porque no da para decirlo". Debe ser por eso que la banda es muy variada estilísticamente.


- De hecho, hay varios intentos de definirlos. Algunos le dicen folklore, otros folk-rock, reggae folklórico. ¿Cuál es el perfil con que definirías para la banda?
- Arbolito es un fenómeno reciente de los últimos años que surgió luego de que estudiáramos en la Escuela de Música Popular de Avellaneda. Todos crecimos escuchando rock, y se dio un fenómeno medio extraño pero natural a la vez. Arbolito es producto de todo lo aprendido en la carrera de folklore y de lo que estaba metido en un cuerpo urbano, en la cabeza de una generación de rock. Por eso es difícil de definirnos.

- ¿Se puede hablar desde lo urbano, el folklore y el compromiso político o social?
- Es que es hablar de lo mismo. Desde ya que hay una postura política en lo que hacemos; proponemos un replanteo casi total de la historia. Somos, de alguna manera, latinoamericanista como muchos grupos, pero con sonido urbano. Desde nuestra historia como banda hablamos mucho de la injusticia actual, de lo mal que funcionamos, de que la tremenda desigualdad que hay tiene que ver con el robo de la tierra y la mala repartición de ella en manos de tan pocos. La Campaña del Desierto, de (el ex presidente y genocida Julio Argentino Roca) se pagaba con tierra. Esto sigue siendo un problema de hoy. Fijate nomás que el problema con el campo que se vive en estos días está ligado a todo esto. Y desde lo histórico, caciques como Arbolito hay miles, tantos que no sabemos sobre muchos de ellos porque la historia oficial no quiso hablar.

- El hecho de haber comenzado con la reivindicación de Arbolito que Osvaldo Bayer contó en su libro Rebeldías de esperanza, ¿generó en la banda una necesidad de aprender o conocer un poco más acerca de esos hechos de la historia negada y tomar partido?
- En mi caso, no. Cuando uno se siente caminando por el mismo camino de siempre, siente que está contextualizado por lo que pasó antes. "Arbolito" es un nombre que tiene un significado muy grande y que resume un pensamiento que involucra a muchos. Ninguno de nosotros tiene sangre de algún pueblo originario y eso no nos impide llamarnos Arbolito. Como habitantes latinoamericanos, nada nos impide pensarnos como parte de la cultura avasallada y maltratada que quiere denunciar que la vida tal como está, es fea; que estar como estamos no nos hace sentirnos felices de ser argentinos.

- ¿Hay una etapa artística con la que se identifiquen?
- No necesariamente. Sí tenemos una gran tendencia de ver la música como muy setentista, como aquel rock sinfónico sin tanto encasillamiento, con libertad de estructuras. Bueh, en esos años el folklore era una tendencia.

- ¿Y qué creés que pasó desde esos años hasta mediados de la década de 1990, años en que, amén de León, Víctor Heredia y algunos otros artistas, no surgieron bandas con las características y el compromiso de ustedes?
- Y… hubo una dictadura desde la que se planteó un modelo económico y de vida que privilegia la cuestión económica antes que lo artístico. Igualmente, creo que hay más bandas de las que uno piensa; cuando uno viaja, ve que hay mucha gente haciendo cosas similares.

- ¿Considerás que la aparición de Arbolito interpeló de alguna manera a los artistas?
- Espero que no, que cada uno pueda ser libre de pensar lo que quiera. Pero si la palabra es "influenciar", tal vez sí lo hicimos. De hecho, nosotros estamos donde estamos gracias a la influencia de músicos y pensadores.

- Una vez, alguien comentó que cada letra de Arbolito tiene un mensaje de liberación.
- Sí, creo que es así. Y somos bastantes explícitos, ¿no?
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