martes 29 de septiembre de 2009

Quinto Encuentro de Bandas Sub 21 en La Trastienda.-

Con una premisa tan clara como darle espacio donde tocar a bandas de adolescentes, el ciclo presentó a Locos de Nacimiento, Los Mini Cooper, Snifi Fondiú, Agua Roja y Circus Dei. El público fue en su mayoría familiar, las canciones prolijas y los shows cumplidores. Aunque son "chicos" para el rock argentino, algunos ya llevan cinco años sobre los escenarios y han grabado discos. Tal vez por eso entregaron un festival con energía y profesionalismo.

Por Sergio Sánchez
Fotografía de María Luz Carmona

Buenos Aires, septiembre 29 (Agencia NAN).- Aunque algunos medios de comunicación se empecinen en instalar en la sociedad el discurso de que la juventud está perdida o que los jóvenes sólo se preocupan por consumir moda, lo cierto es que un número importante de adolescentes dirige sus energías y ocupa gran parte de su tiempo en expresiones artísticas. Una muestra de ello fue el Quinto Encuentro de Bandas Sub 21, que reunió a jóvenes músicos que no superan los 21 y que tuvo como objetivo mostrar nuevas propuestas en La Trastienda.

Pese al frío y la llovizna del domingo, el público, en su mayoría familiares y amigos de las bandas, comenzó a llegar al lugar para acompañar a Locos de Nacimiento, Los Mini Cooper, Snifi Fondiú, Agua Roja y Circus Dei. Aunque se trata de grupos integrados por adolescentes, algunos ya llevan un lustro arriba de los escenarios y otros hasta grabaron discos en estudio o EPs, como Los Mini Cooper y Agua Roja.

Los primeros en subir al escenario fueron los chicos de Circus Dei, una banda que recupera el rock argentino e internacional de los 60s y 70s, pero que no se olvida de los sonidos modernos. Así, el vocalista Emilio Citro evocó a Fito Paez cuando inicio el set tocando el teclado. Vestido con una impecable camisa blanca y un chaleco gris, los movimientos y gestos del joven hicieron recordar al rosarino. Sin embargo, n Circus Dei no existen los protagónicos, sino que funcionan perfectamente como una banda que por momentos hace recordar a Kiss y luego a Soda Stereo. De esta manera, interpretaron un repertorio de cinco temas de su autoría, como “El último rayo de sol”, canción en la que el bajista Leandro Juárez se hizo cargo de la melodía vocal central.

Luego fue el turno de Snifi Fondiú, una banda de San Isidro que fusiona estilos musicales. Como en un equipo, todos cumplen su rol: el cantante Santiago Prado agarra el micrófono con violencia y pasión, el guitarrista Daniel Field se luce con las cuerdas, el batero Guillermo Sarmiento nunca desacelera y el bajista Andrés Schneir y el tecladista Alexis Popovich marcan las bases sin tropiezos. De esta manera, “Me desperté”, “Corro” y el funk “Colores” fueron algunas de las canciones que interpretaron los chicos de la zona norte de la provincia.

En esta instancia, como en un fogón, el público estaba sentado cómodamente en el piso, sin pogo ni baile ni mosh. Bajo este clima tranquilo y familiar, se corrieron las cortinas para recibir a los pequeños músicos de Agua Roja, un grupo de chicos que no pasan los 18. Pero ellos no serían los más jóvenes de la noche, aún restaban presentarse los Mini Cooper.

No importa. Ahora Agua Roja ocupa el centro de la escena. Los amigos desde abajo improvisan cánticos y arengan. Y ellos agradecen: “A todos los que siempre nos vienen a ver, aunque tengan que viajar a un lugar lejano o haga mucho frío”, se sincera el cantante Nicolás Oberti. Luego interpretan cinco temas cargados de estribillos pegadizos y ritmos al palo. La banda que completan Leandro Támola y Agustín Dándolo en guitarras, Sergio de Maussion en bajo y Lucas Zoanni batería fue una de las ganadoras del ciclo televisivo Vamos las bandas, emitido por Canal 7. Y ese reconocimiento se nota en la prolijidad de las composiciones y el desempeño en vivo.

Casi al final, se presentaron los sub 15 Mini Cooper. A más de un músico profesional le hubiese gustado tocar con su banda a los 15 años en un reconocido espacio como La Trastienda. Y ellos parecen estar acostumbrados al público masivo, los festivales importantes y los proyectos musicales reconocidos. Es que la banda integrada por Ayelén Díaz (15 años) en voz, Julia Serafín (15) en bajo, Agustín Leiva (16) en batería y Vladimir Favrot (16) y Francisco Leiva (14) en guitarras también fueron premiados en Vamos las bandas; participaron en Una celebración al Rock Argentino, producido por Lito Nebbia; y de la edición 2008 del Pepsi Music.

De esta manera, los chicos sorprendieron con un set compuesto por versiones de temas clásicos de solistas y bandas internacionales: Lenny Kravitz, James Brown y Led Zeppelin fueron los homenajeados. Sin duda, “I Feel Good” fue el que mejor sonó. En es momento, Díaz comenzó a bailar, al tiempo que Favrot y Francisco Leiva se combatían en un duelo de guitarras.

Eran casi las 21 y el turno de Locos de Nacimiento, una banda de Almagro que pone eje en los vientos y la percusión. Con letras sencillas y barriales, los chicos coronaron la noche con una presentación interesante y prolija, lo mismo que las anteriores. Porque si bien La Trastienda es un espacio que se caracteriza por tener una gran acústica, los proyectos musicales tenían un gran nivel, ya que las bandas no desentonaban entre sí y ninguna rompía el equilibrio. Todos los grupos demostraban experiencia y profesionalismo arriba del escenario. Algunos violeros se daban el lujo de improvisar excelsos solos de guitarra y los vocalistas pocas veces desafinaban.

¿Serán ellos los próximos en llenar estadios y copar las FMs? ¿Fortalecerán al circuito under? ¿Le darán aire al rock argentino? Es difícil adivinarlo. Pero lo importante es que están ahí, surgiendo, creciendo y apostante a la música. Ahora resta que todos abran los oídos. Y los ojos.