Claudio, Lucas, Matías, Pablo y Andy: el quinteto de Temperley vive el idilio de tener un LP editado por primera vez, República, y con una unidad interna como la de pocas bandas, llegan al indie local con la idea de dejar una huella fuerte y sincera.
Por Alejandro Grimoldi
Fotografía de prensa de Tracy Lord
Lomas de Zamora, noviembre 27 (Agencia NAN-2009).- Una unidad compacta y colmada. Como "el sistema", Tracy Lord es total: se proyecta plenamente en la vida de cada uno de sus integrantes como un destino único, como una sola vocación expresada en las partes de un todo. Desde el tatuaje con el emblema de la banda en el brazo del baterista Matías hasta el detallado arte de República, su primer LP, las manifestaciones de Tracy Lord están completamente cargadas de ella misma. La idea se advierte fácilmente en los cauces de rigor: su sitio web y sus MySpace, Youtube, Flickr, Twitter y demás. Todo está perfectamente organizado y al día, con los mismos colores, tipografía y estilo, para desplegar exhaustivamente el concepto de la banda. "El punto de partida de todas las cosas es Tracy Lord, todas las decisiones que tomamos en cualquier aspecto de nuestra vida giran en torno suyo", explica el cantante Andy y el resto asiente como si todos hubieran dicho lo mismo.
Este quinteto de Temperley se terminó de formar en 2004, pero recién a principios de octubre de este año salió a la venta su primer disco "profesional", producido por el ex El Otro Yo Ray Fajardo. "El rock que hacemos es parte del grunge --dice Andy-- y buscamos a Ray, que viene de un palo más alternativo, porque queríamos buscar más identidad. La idea era modernizar el estilo". El resultado son trece temas de un rock crudo y riffero que conserva un aire noventoso pero a la vez integra la sonoridad más pulida y sintética de los tiempos que corren. Con su ópera-prima bajo el brazo, un videoclip debut filmado con Guillermo Tragant (de la agencia Furia) para el primer corte de difusión, un nuevo corte rotando en la radio y una organización bien afirmada y encaminada, los Tracy Lord se preparan para despedir el año en la Soul to Soul Party, el sábado 25 de diciembre en Peteco's, y luego salir a "repartir el disco por todos lados".
El nombre de la banda rinde tributo a una famosa actriz porno de los 80s, Traci Lords, pero lo escribieron distinto por una cuestión legal. "Una cosa que nos unía cuando nos empezamos a juntar es que todos conocíamos a Traci, teníamos un pasado onanista", explica Andy. Pero el sentido de la banda tiene poco y nada que ver con el mundo de la pornografía; se trata más bien de un mensaje sensible, de un proyecto de vida conjunto y de un anhelo de universalidad en el rock y el Arte en general. Su música Tracy Lord va acompañada de una armazón iconográfica que busca retratar visualmente sus ideas. Todo República tiene una fuerte impronta conceptual, con un concienzudo diseño que evoca la estética constructivista de los años veinte en Rusia y que parece retratar la fundación de un nuevo estado, de una nueva época. Es un estilo que la banda replica en vivo con su vestimenta. Pero además, en sus fotos y su primer video los acompaña un elefante, el mismo que Matías tiene tatuado en su brazo y que aparece delineado sobre una estrella blanca en el logo que los identifica.
--¿Por qué un elefante y una estrella?
Andy: --El elefante es un animal que está siempre en manada y nosotros siempre estamos juntos, la bancamos juntos y tomamos las decisiones juntos. Buscábamos un símbolo que fuera natural y pudiera significar eso. Además, es un animal simbólicamente muy "power", lo que también nos identificaba. De fondo está la estrella de cinco puntas que simboliza la perfección, pero con una pata un poco más larga que representa la distorsión.
--¿Y el título del disco?
Andy: --Se llama República porque simboliza una nueva elección. El concepto que buscábamos para el disco era hacer algo nuevo y sincero. Tratamos de dar una elección desde un punto de vista poético y artístico, no es ningún tipo de bandera política. Dentro de lo que es hoy el rock es fácil tomar una postura cómoda de hacer música sin esforzarse. No es nada fácil hacer algo nuevo, pero creo que es un desafío digno.
Matías: --En el librito está impresa la frase final del disco: "Es todo, considéralo". La quisimos dejar impresa porque estamos diciendo "no queremos pasar desapercibidos", queremos dar una elección de algo nuevo y diferente.
Pablo: --Esto es lo que somos, podrá ser original o no, pero tratamos de serlo, de dar algo nuestro, que tenga una identidad. El disco termina diciendo: todo lo que pasó es lo que somos, considéralo, esto es lo que tenemos para dar.
--¿Cómo se relaciona eso con la imagen soviética del disco y de ustedes?
Andy: --Además de que nos gusta la imagen, el constructivismo apunta a lo social y eso tiene que ver con lo que es Tracy, que busca, desde el arte, ir a lo social.
Pablo: --El constructivismo surgió en la revolución rusa con un 70 por ciento de la población analfabeta. El régimen tenía que comunicar los mensajes de la revolución de una manera fácil para que todos lo pudiesen entender. Ese contenido social, el que todos nos sintamos identificados con el mensaje, es lo que nos gusta del constructivismo. No tratamos de hacer algo musicalmente llano, pero sí que el mensaje sea fuerte y directo.
Andy: --Lo que buscamos es tomar las herramientas del constructivismo para comunicar algo de manera directa, apuntando a cosas como el amor o la sociedad, pero con un mensaje nuestro. Tratamos de que te llegue, seas del palo que seas, de la "rama" social que seas, de la religión que seas. Apuntamos a llegar a todos lados con un mismo mensaje.
Pablo: --Lo social no es sólo política sino todo lo que nos agrupa y nos une como personas: las cosas como el amor, el respeto por el otro; eso es lo que nos interesa.
--Obviamente, todo esto queda expresado en sus canciones…
Andy: --En general, las canciones hablan de amor y un poco sobre temas sociales. El amor obviamente nos identifica a todos y en lo social hablamos mucho de ecología, que es algo que nos interesa y es muy importante. O hablamos de lo que es la sociedad hoy y el espacio que tiene la gente. Una de los temas más sociales es "25mil por día", que es el número de muertos de hambre que hay en el mundo por día. Cuando pensás en esos números te das cuenta que es más que un Luna Park de gente que se muere por día (NdE: técnica y lamentablemente, la cantidad corresponde a más de cuatro Luna Park colmados).
Matías: --Pero todo esto no significa que tengamos una bandera política.
Con todas estas ideas en mente, la banda contactó a Ray Fajardo a fines del año pasado y entró a grabar en Estudio Quinto con la idea de terminar el disco en un mes y medio. "Tardamos nueve meses", admite Pablo, y explica que los plazos se fueron extendiendo en la medida en que Ray se fue interesando por el material. En ese tiempo, el ex-El Otro Yo obró como un conductor que fue desarrollando la potencialidad del disco y como un guía en un proceso de mucho aprendizaje: "Para nosotros es un referente dentro y fuera del estudio, es un gurú", define Andy.
--¿Por qué terminaron de decidirse por Estudio Quinto?
Andy: --Además de que el estudio es muy bueno en lo que es estructura, lo que más sacamos de ahí es el apoyo al arte que dan. Hay estudios donde te están poniendo el reloj al lado y así te concentrás más en no perder guita que en armar un disco. Ante todo, apuntábamos a hacer un disco que nos hiciera felices, a pasarla bien en la grabación y a aprender mucho.
--¿Cómo fue trabajar con Ray?
Andy: --Fue excelente, una experiencia de mucho aprendizaje y experimentación. Sobre todo porque teníamos tranquilidad y tiempo: al mes y medio estábamos todavía grabando las batas, ¡estuvimos una semana para afinarla!
Matías: --Ray nos dio una mano enorme. De él surgió decir "esto lo tenemos que llevar al máximo de lo que pueda ser". Él vio el crudo que le entregamos al principio como algo a proteger y él con toda su locura y las máquinas que le fue metiendo terminó dándole una modernidad con la que quedamos re conformes.
El Negro: --Sí, se metió mucho con la banda, le caímos muy bien, le gustó mucho el material, se dio cuenta de que podía transformarlo cómo él quería. Hizo la mezcla, los arreglos, el mastering. Se metió tanto que lo llamabas a las tres de la mañana y estaba laburando en el disco de Tracy. Se fue de gira a México con El Otro Yo y se llevó la computadora para seguir laburando allá.
--¿Cuál es su balance de República?
Andy: --El disco rindió bastante más de lo que esperábamos. Una de las cosas que más nos enorgullece es que creemos que tiene un sonido con mucha identidad. Nos abrió los ojos a lo que es la unión que tenemos: íbamos a todos lados todos. El apoyo humano da la energía que se nota en la música y la convivencia en el escenario, en la sala, en la banda, como amigo. Para lograr lo mejor de nosotros la tenemos que estar pasando bien.
República lleva el sello de la Unión de Músicos Independientes y, por ahora, los Tracy Lord hacen su propio camino, pero con el disco en la calle hace apenas un mes, todavía no pueden saber qué rumbo tomarán las cosas. Por lo pronto, deben lidiar con los desafíos de la independencia, siempre poniendo a la banda como objetivo primordial.
--¿Cómo se relacionan la meta de sacar adelante la banda con la necesidad de trabajar?
Andy: --El trabajo es un hobby, el trabajo es éste. Salimos a laburar como una pantalla.
Matías: --Por ahora es un medio para vivir, pero desde el momento en que decidimos encarar esto, tuve sumamente claro que la prioridad es Tracy Lord. Partiendo de esa base, no vamos a ser ilusos y pensar que las cosas van a venir así nomás.
Pablo: --De alguna manera hay que juntar el mango, pero la apuesta seria es ésta.
Andy: --Tampoco es que buscamos guita. Nuestra felicidad está en tocar, ese es el momento número uno.
--¿Qué es lo que destacan de la autogestión?
Andy: --Tenemos muchas libertades como músicos independientes, pero creemos que no hay gran diferencia con lo que puede ser estar con una discográfica.
Pablo: --Es como un paralelismo entre laburar en relación de dependencia y ser cuentapropista. Como cuentapropista hacés más sacrificio pero tenés más satisfacción cuando se te dan las cosas, y de la otra manera podés desligarte de un montón de asuntos, tenés menos riesgos, pero quizás terminás cumpliendo un horario con reglas.
--¿Aceptarían la oferta de un sello?
Matías: --No hay que desechar nada, es muy difícil saber hacia a dónde vamos a apuntar. Tampoco es que estamos desesperados porque venga un sello.
Pablo: --Este momento nos pidió ser independientes. Vamos a explorar el camino de la autogestión porque el momento nos lo pide y en muchos aspectos está bueno. No sabemos lo que va a pasar mañana, en parte porque depende de factores externos a la banda, pero es bueno haber recorrido este camino y haber tenido esta experiencia.
Andy: --La pasamos muy bien haciendo lo que hacemos ahora, del modo en el que lo hacemos. Ojalá siempre la pasemos igual, estemos en la situación de vida que estemos.
Por Alejandro Grimoldi
Fotografía de prensa de Tracy Lord
Lomas de Zamora, noviembre 27 (Agencia NAN-2009).- Una unidad compacta y colmada. Como "el sistema", Tracy Lord es total: se proyecta plenamente en la vida de cada uno de sus integrantes como un destino único, como una sola vocación expresada en las partes de un todo. Desde el tatuaje con el emblema de la banda en el brazo del baterista Matías hasta el detallado arte de República, su primer LP, las manifestaciones de Tracy Lord están completamente cargadas de ella misma. La idea se advierte fácilmente en los cauces de rigor: su sitio web y sus MySpace, Youtube, Flickr, Twitter y demás. Todo está perfectamente organizado y al día, con los mismos colores, tipografía y estilo, para desplegar exhaustivamente el concepto de la banda. "El punto de partida de todas las cosas es Tracy Lord, todas las decisiones que tomamos en cualquier aspecto de nuestra vida giran en torno suyo", explica el cantante Andy y el resto asiente como si todos hubieran dicho lo mismo.
Este quinteto de Temperley se terminó de formar en 2004, pero recién a principios de octubre de este año salió a la venta su primer disco "profesional", producido por el ex El Otro Yo Ray Fajardo. "El rock que hacemos es parte del grunge --dice Andy-- y buscamos a Ray, que viene de un palo más alternativo, porque queríamos buscar más identidad. La idea era modernizar el estilo". El resultado son trece temas de un rock crudo y riffero que conserva un aire noventoso pero a la vez integra la sonoridad más pulida y sintética de los tiempos que corren. Con su ópera-prima bajo el brazo, un videoclip debut filmado con Guillermo Tragant (de la agencia Furia) para el primer corte de difusión, un nuevo corte rotando en la radio y una organización bien afirmada y encaminada, los Tracy Lord se preparan para despedir el año en la Soul to Soul Party, el sábado 25 de diciembre en Peteco's, y luego salir a "repartir el disco por todos lados".
El nombre de la banda rinde tributo a una famosa actriz porno de los 80s, Traci Lords, pero lo escribieron distinto por una cuestión legal. "Una cosa que nos unía cuando nos empezamos a juntar es que todos conocíamos a Traci, teníamos un pasado onanista", explica Andy. Pero el sentido de la banda tiene poco y nada que ver con el mundo de la pornografía; se trata más bien de un mensaje sensible, de un proyecto de vida conjunto y de un anhelo de universalidad en el rock y el Arte en general. Su música Tracy Lord va acompañada de una armazón iconográfica que busca retratar visualmente sus ideas. Todo República tiene una fuerte impronta conceptual, con un concienzudo diseño que evoca la estética constructivista de los años veinte en Rusia y que parece retratar la fundación de un nuevo estado, de una nueva época. Es un estilo que la banda replica en vivo con su vestimenta. Pero además, en sus fotos y su primer video los acompaña un elefante, el mismo que Matías tiene tatuado en su brazo y que aparece delineado sobre una estrella blanca en el logo que los identifica.
--¿Por qué un elefante y una estrella?
Andy: --El elefante es un animal que está siempre en manada y nosotros siempre estamos juntos, la bancamos juntos y tomamos las decisiones juntos. Buscábamos un símbolo que fuera natural y pudiera significar eso. Además, es un animal simbólicamente muy "power", lo que también nos identificaba. De fondo está la estrella de cinco puntas que simboliza la perfección, pero con una pata un poco más larga que representa la distorsión.
--¿Y el título del disco?
Andy: --Se llama República porque simboliza una nueva elección. El concepto que buscábamos para el disco era hacer algo nuevo y sincero. Tratamos de dar una elección desde un punto de vista poético y artístico, no es ningún tipo de bandera política. Dentro de lo que es hoy el rock es fácil tomar una postura cómoda de hacer música sin esforzarse. No es nada fácil hacer algo nuevo, pero creo que es un desafío digno.
Matías: --En el librito está impresa la frase final del disco: "Es todo, considéralo". La quisimos dejar impresa porque estamos diciendo "no queremos pasar desapercibidos", queremos dar una elección de algo nuevo y diferente.
Pablo: --Esto es lo que somos, podrá ser original o no, pero tratamos de serlo, de dar algo nuestro, que tenga una identidad. El disco termina diciendo: todo lo que pasó es lo que somos, considéralo, esto es lo que tenemos para dar.
--¿Cómo se relaciona eso con la imagen soviética del disco y de ustedes?
Andy: --Además de que nos gusta la imagen, el constructivismo apunta a lo social y eso tiene que ver con lo que es Tracy, que busca, desde el arte, ir a lo social.
Pablo: --El constructivismo surgió en la revolución rusa con un 70 por ciento de la población analfabeta. El régimen tenía que comunicar los mensajes de la revolución de una manera fácil para que todos lo pudiesen entender. Ese contenido social, el que todos nos sintamos identificados con el mensaje, es lo que nos gusta del constructivismo. No tratamos de hacer algo musicalmente llano, pero sí que el mensaje sea fuerte y directo.
Andy: --Lo que buscamos es tomar las herramientas del constructivismo para comunicar algo de manera directa, apuntando a cosas como el amor o la sociedad, pero con un mensaje nuestro. Tratamos de que te llegue, seas del palo que seas, de la "rama" social que seas, de la religión que seas. Apuntamos a llegar a todos lados con un mismo mensaje.
Pablo: --Lo social no es sólo política sino todo lo que nos agrupa y nos une como personas: las cosas como el amor, el respeto por el otro; eso es lo que nos interesa.
--Obviamente, todo esto queda expresado en sus canciones…
Andy: --En general, las canciones hablan de amor y un poco sobre temas sociales. El amor obviamente nos identifica a todos y en lo social hablamos mucho de ecología, que es algo que nos interesa y es muy importante. O hablamos de lo que es la sociedad hoy y el espacio que tiene la gente. Una de los temas más sociales es "25mil por día", que es el número de muertos de hambre que hay en el mundo por día. Cuando pensás en esos números te das cuenta que es más que un Luna Park de gente que se muere por día (NdE: técnica y lamentablemente, la cantidad corresponde a más de cuatro Luna Park colmados).
Matías: --Pero todo esto no significa que tengamos una bandera política.
Con todas estas ideas en mente, la banda contactó a Ray Fajardo a fines del año pasado y entró a grabar en Estudio Quinto con la idea de terminar el disco en un mes y medio. "Tardamos nueve meses", admite Pablo, y explica que los plazos se fueron extendiendo en la medida en que Ray se fue interesando por el material. En ese tiempo, el ex-El Otro Yo obró como un conductor que fue desarrollando la potencialidad del disco y como un guía en un proceso de mucho aprendizaje: "Para nosotros es un referente dentro y fuera del estudio, es un gurú", define Andy.
--¿Por qué terminaron de decidirse por Estudio Quinto?
Andy: --Además de que el estudio es muy bueno en lo que es estructura, lo que más sacamos de ahí es el apoyo al arte que dan. Hay estudios donde te están poniendo el reloj al lado y así te concentrás más en no perder guita que en armar un disco. Ante todo, apuntábamos a hacer un disco que nos hiciera felices, a pasarla bien en la grabación y a aprender mucho.
--¿Cómo fue trabajar con Ray?
Andy: --Fue excelente, una experiencia de mucho aprendizaje y experimentación. Sobre todo porque teníamos tranquilidad y tiempo: al mes y medio estábamos todavía grabando las batas, ¡estuvimos una semana para afinarla!
Matías: --Ray nos dio una mano enorme. De él surgió decir "esto lo tenemos que llevar al máximo de lo que pueda ser". Él vio el crudo que le entregamos al principio como algo a proteger y él con toda su locura y las máquinas que le fue metiendo terminó dándole una modernidad con la que quedamos re conformes.
El Negro: --Sí, se metió mucho con la banda, le caímos muy bien, le gustó mucho el material, se dio cuenta de que podía transformarlo cómo él quería. Hizo la mezcla, los arreglos, el mastering. Se metió tanto que lo llamabas a las tres de la mañana y estaba laburando en el disco de Tracy. Se fue de gira a México con El Otro Yo y se llevó la computadora para seguir laburando allá.
--¿Cuál es su balance de República?
Andy: --El disco rindió bastante más de lo que esperábamos. Una de las cosas que más nos enorgullece es que creemos que tiene un sonido con mucha identidad. Nos abrió los ojos a lo que es la unión que tenemos: íbamos a todos lados todos. El apoyo humano da la energía que se nota en la música y la convivencia en el escenario, en la sala, en la banda, como amigo. Para lograr lo mejor de nosotros la tenemos que estar pasando bien.
República lleva el sello de la Unión de Músicos Independientes y, por ahora, los Tracy Lord hacen su propio camino, pero con el disco en la calle hace apenas un mes, todavía no pueden saber qué rumbo tomarán las cosas. Por lo pronto, deben lidiar con los desafíos de la independencia, siempre poniendo a la banda como objetivo primordial.
--¿Cómo se relacionan la meta de sacar adelante la banda con la necesidad de trabajar?
Andy: --El trabajo es un hobby, el trabajo es éste. Salimos a laburar como una pantalla.
Matías: --Por ahora es un medio para vivir, pero desde el momento en que decidimos encarar esto, tuve sumamente claro que la prioridad es Tracy Lord. Partiendo de esa base, no vamos a ser ilusos y pensar que las cosas van a venir así nomás.
Pablo: --De alguna manera hay que juntar el mango, pero la apuesta seria es ésta.
Andy: --Tampoco es que buscamos guita. Nuestra felicidad está en tocar, ese es el momento número uno.
--¿Qué es lo que destacan de la autogestión?
Andy: --Tenemos muchas libertades como músicos independientes, pero creemos que no hay gran diferencia con lo que puede ser estar con una discográfica.
Pablo: --Es como un paralelismo entre laburar en relación de dependencia y ser cuentapropista. Como cuentapropista hacés más sacrificio pero tenés más satisfacción cuando se te dan las cosas, y de la otra manera podés desligarte de un montón de asuntos, tenés menos riesgos, pero quizás terminás cumpliendo un horario con reglas.
--¿Aceptarían la oferta de un sello?
Matías: --No hay que desechar nada, es muy difícil saber hacia a dónde vamos a apuntar. Tampoco es que estamos desesperados porque venga un sello.
Pablo: --Este momento nos pidió ser independientes. Vamos a explorar el camino de la autogestión porque el momento nos lo pide y en muchos aspectos está bueno. No sabemos lo que va a pasar mañana, en parte porque depende de factores externos a la banda, pero es bueno haber recorrido este camino y haber tenido esta experiencia.
Andy: --La pasamos muy bien haciendo lo que hacemos ahora, del modo en el que lo hacemos. Ojalá siempre la pasemos igual, estemos en la situación de vida que estemos.