viernes, 30 de octubre de 2009

Suda Mery K!: la historieta latinoamericana.-

Desde Argentina, Chile y Bolivia, tres historietistas llevan adelante la publicación Suda Mery K! para romper con “una generación moldeada a los gustos de Estados Unidos y una tradición Latinoamericana coartada”, resumió a Agencia NAN el franco-argentino director de la publicación en el país, Thomas Dassance, que ya lleva más de diez años viviendo en La Plata y trabajando para promover el arte de la viñeta.

Por Guillermina Watkins
Imagen gentileza de Suda Mery K!

Buenos Aires, octubre 30 (Agencia NAN-2009).-La inmigración en Argentina no es un fenómeno que se acota sólo al siglo XIX y XX. Año tras año, muchos extranjeros llegan a este país en busca de mejores horizontes que, aún después de años de modelos económicos y culturales excluyentes, Buenos Aires sigue ofreciendo. Así como aquellos viejos italianos, españoles y franceses, los inmigrantes del siglo XXI llegan para ofrecer otras lecturas y vivencias de nuestro quehacer argentino y latinoamericano.

Tal es el caso de Thomas Dassance, proveniente de un “pueblito chico” de Francia, que mientras se preparaba para su doctorado en Historia sobre la inmigración francesa en Argentina llegó a La Plata y se quedó. Desde muy pequeño conoció la historieta argentina de la mano de Alberto Breccia con Perramus, y según admite, fue uno de esos impactos que difícilmente se olvidan. Quizá por eso no duda en jurar que cada vez que lo relee “es como volver a las fuentes”.

Actualmente, él es uno de los principales editores de Suda Mery K!, revista de historietas latinoamericanas que, con cuatro años de historia y cinco libros editados, continúa siendo la única propuesta integral que intenta romper el aislamiento editorial y dar a conocer a los dibujantes y guionistas del continente al resto del mundo.

Todo comenzó cuando Thomas llegó al país y se encontró con que el mercado argentino era escaso en materia de cómics e historietas. Algo había pasado en el medio para que la puerta abierta por la época dorada de los dibujantes como Breccia, Germán Oesterheld, Quino, Hugo Pratt, Dino Battaglia y tantos otros, se haya cerrado. O mejor dicho, la hayan cerrado. Eran los sesenta y la televisión comenzaba a instalarse en Argentina. Y los militares que, en un principio, no habían prestado atención al formato en viñetas, después comprendieron que se trataba de la trinchera por excelencia de escritores y dibujantes críticos y, entonces, arremetieron contra ella y sus creadores. Muchos fueron secuestrados y otros tantos obligados al exilio.

Es por ese vaciamiento que surgió la idea de Thomas de armar una sociedad sin fines de lucro con la intención de promocionar y difundir los jóvenes autores argentinos en Francia, y establecer un puente con Argentina. Hoy, la asociación ya tiene nombre: Exabrupto, nexo entre ambos países que pretende revertir lo que, según Dassance advierte, pasó durante los noventa: “En los que nadie supo nada de la historieta argentina”.

Con la creación de la asociación, Dassance llegó al Festival de La Paz 2004, en Bolivia, donde a diferencia de los festivales que se organizaban en Buenos Aires respiró un aire “de amor y respeto hacia la historieta”; y donde había un intento muy fuerte de integración entre las diferentes culturas. Ahí se prendió la llama. “En Argentina, hasta entonces, había muchas `relaciones carnales con Estados Unidos´ traducidas a las historietas. Todos los chicos intentaban dibujar superhéroes, grosos, muy a la norteamericana, y, en cierto modo, olvidando sus propias raíces. Por suerte, en el 2000 se rompió esa burbuja, pero el saldo fue toda una generación moldeada a los gustos de Estados Unidos y una tradición Latinoamericana coartada”.

En aquel encuentro paceño, Thomas y otros dibujantes se convencieron de que había que establecer una conexión real entre los historietistas del continente, ya que, hasta entonces, era más fácil acceder a cómics norteamericanos o manga japonés que saber qué era lo que pasaba con las viñetas en Chile o en Bolivia. Entonces, comandada por Dassance desde Argentina, Carlos Reyes desde Chile y Frank Arbelo --cubano radicado en La Paz y director de la primera revista de historietas en su país, La Crash -- desde Bolivia, nació Suda Mery K!.

“Decidimos unir fuerzas y potenciarnos en nuestros respectivos países para armar una revista latinoamericana donde, justamente, se vea plasmada la unidad de dialéctos y geográfias, y las diferencias culturales de cada país; escapando al molde de aventura o de superhéroe, que no es la realidad de éste amplio territorio”, agregó Dassance, mientras ceba mates a Agencia NAN y su hijo franco-argentino corretea como el rey de la casa mientras mezcla palabras y los idiomas.

Tres son los objetivos de estas tres personas amantes de la historieta. Tres objetivos para nada fáciles y, teniendo en cuenta las dificultades económicas en sus territorios, todo un logro que durante 2009 estén por lanzar la sexta edición de la revista, proyecto ambicioso que nace de las entrañas de la rebeldía misma, como la historieta lo demanda. Los objetivos: romper límites y limitaciones geográficas, ya que “a través de las fronteras no se filtra la cultura de la historieta” y dar a conocer a todos los historietistas para posibilitar un intercambio; quebrar limitaciones históricas, porque en algún momento se fragmentó la tradición e impidió que los jóvenes se conectaran con su cultura; y vencer la limitación económica, convocando a autores extranjeros que no sean taquilleros, y que a través de su recorrido independiente sirvan de guía, de inspiración y de apertura para las jóvenes generaciones de América Latina.

A pesar de algunos intentos por rescatar la tradición de la hisorieta argentina --recordemos que el diario Página/12 reeditó las grandes obras de guionistas y dibujantes como Oesterheld, Breccia y Solano López-- , aún falta “aceitar” esas relaciones con el mundo de la historieta. Entonces, Dassance, emprendió una inciativa más. Junto a nueve guionistas, diseñadores y dibujantes como Salvador Sanz, Javier Supa, Hernán Ciriani, entre otros, decidieron crear el Festival Internacional de Historieta Viñetas Sueltas que en su segunda edición, en mayo, contó con cuarenta invitados internacionales.

Una propuesta más que interesante que va a “contramano” de lo que se hizo durante la década de 1990 y principios del 2000, ya que, en primera instancia, quienes lo organizan son personas que están estrechamente ligadas al mundo del humor gráfico, los cómics y las historietas. “La tercera edición está complicada porque el año que viene es el Bicentenario y el Mundial de Fútbol. ¿Qué lugar le darán a la historieta?”, ironizó Dassance.

Con la intención de ampliar el mundo de la historieta y acercarla a un público más abierto y diverso. Con la finalidad de recuperar aquella tradición coartada por el genocidio cultural de las dictaduras militares y poner las viñetas en contacto con otras artes. Es que este francés, que habla a la perfección un castellano con modismos argentinos, llegó a Argentina con el mismo sueño de aquellos viejos inmigrantes: trazar puentes entre ambos continentes para fomentar y recuperar, de una vez por todas, la unión latinoamericana en el campo del arte.

Sabe, también, que en momentos como estos quizás la historieta no recupere su popularidad en términos de masividad, pero lucha cotidianamente porque ésta siga siendo un medio popular y, sobre todo, que continúe cautivando a viejos y nuevos lectores. Como dijo un invitado belga en el último encuentro de Viñetas Sueltas: “La historieta es todo lo que es historieta”; y quizás también un poco más.

www.exabrupto.com
www.vinetassueltas.com.ar

jueves, 29 de octubre de 2009

Malabarismo, esa magia que da de comer.-

Lo llama “primer y único amor”, aunque recuerda que le costó conquistarlo. Así habla Lautaro Andrada del malabarismo y el vínculo que los une, que se fortalece a diario, no bien abre el telón la luz roja de diferentes semáforos de Buenos Aires. Este tucumano que ama su arte, también ama el escenario donde lo ejerce, el asfalto a cielo abierto. "Acá me formé como artista y si bien me gustaría que paguen una entrada por ver mi show, eso no me inquieta. La calle es como mi segunda casa”, aseguró a Agencia NAN. Ésta es su historia.

Por Nicolás Sagaian
Fotografía de Agencia NAN

Buenos Aires, octubre 29 (Agencia NAN-2009).-A cielo abierto, cuando la luz roja del semáforo marca el stop, comienza el show. Las clavas dan vueltas incansablemente por el aire, pasando de una mano a otra con un orden y una coordinación envidiables. Van-vienen; vienen-van. Todo en tiempo record: aproximadamente 40 segundos. Es que el espectáculo ni siquiera dura lo que tarda en encenderse la luz verde, porque tiene que quedar margen para pasar la gorra, que no siempre vuelve a la vereda con algo adentro. Así y todo, Lautaro Andrada subsiste con los malabares callejeros, su “primer y único amor”. Dice que, como toda pareja, tienen “sus tiempos difíciles”, pero que por lo general este arte le “llena el alma”. Ya sea cuando les saca una sonrisa a los automovilistas, cuando cosecha un par de aplausos o por el simple hecho de hacer lo que le gusta. Hace poco más de un lustro que camina de la mano, esquina por esquina, con aquella pasión que se trasluce en cualquiera de sus funciones, y ahora, con esa experiencia a cuesta, se entusiasma con crear su propio espacio cultural en conjunto con otros artistas de la calle.

“Es una ambición difícil, pero nada es imposible”, señala Lautaro, de 26 años, mientras los autos pasan como manada por la esquina de Bartolomé Mitre y 9 de Julio. Quizá sea esa premisa la que nace de los recuerdos de sus inicios como malabarista, cuando en su tierra natal, la tucumana Villa Medinas, tenía escaso apoyo y pocos recursos para formarse como artista. Sin embargo, de a poco logró salir adelante. “Me la fui rebuscando solo. Aprendí por mi cuenta porque en mi pueblo no existían talleres de circo, y así le agarré la mano”, empieza a deshilar su historia que tuvo un inicio complicado con una primera “gran frustración”: de adolescente, un día decidió viajar 87 kilómetros a San Miguel de Tucumán con la sola razón de empezar a trabajar en un circo. “No tenés condiciones”, le dijo el director. “Increíble, pero real. Y entre tantas malas…”, reconoce el joven, se le cruzó por la cabeza la idea de “largar todo porque no pegaba una”. Pero la pasión pudo más.

Con cierto ánimo de revancha, un monociclo al hombro y lo mínimo e indispensable para subsistir, Lauta --como lo conocen en la calle— salió a buscar su chance en Buenos Aires. Corría el año 2001 y un recurso que nacía como “salida” a la profunda crisis, se convertía en tendencia: Arte callejero, a la luz del semáforo y a la gorra. Fue la posibilidad de darle una vuelta de tuerca a ese amor que se le venía negando, y además, una forma de subsistencia porque, según cuenta Lautaro, llegó a la capital “sin un lugar fijo para dormir, y unos pocos mangos”. Los primeros tiempos fueron duros, recuerda: “dormía en cualquier estación de trenes. Y como no tenía tan clara la movida de la calle, laburaba 10 horas y con suerte recaudaba 20 mangos promedio. Eso cuando me iba bien, sino ni para la comida tenía”.

Si bien, de a poco, el oficio no resultó difícil de desentrañar, el malabarista aprendió de memoria los secretos que, hoy y ya experimentado, maneja a la perfección. Como si tuviese un manual de la calle, explica que “las esquinas más cotizadas son las que convocan mayor caudal de autos, como las avenidas o las que tienen los semáforos más largos (que pueden extenderse de 55 a 65 segundos)”. Y también conoce esa otra pata; la que marca el éxito del trabajo: una buena presentación, una rutina con trucos fuertes para llamar la atención y una gran sonrisa. “Ahí hay éxito asegurado”, sostiene Lautaro, que practica una hora por día antes de salir al escenario elegido, ubicado “en cualquier parte de la ciudad y del Gran Buenos Aires”. Su preferido es el cruce de las calles Figueroa Alcorta y San Martín de Tours, Palermo, donde hace malabares de 6 a 8 horas por día y saca “un buen sueldito” para pagar la pensión donde duerme y se convierte en el profesor de malabaristas recién iniciados.

La idea surgió para “darle una mano” a quienes recién están dando sus primeros pasos en esta rama del arte, y con la meta de fomentar el malabarismo, sea en un circo o en la calle. “El malabarismo es pura magia, utopía, libertad...por eso me parece que es importante pasar ese legado”, remarca segundos antes de que el corte del semáforo levante el telón. Entonces, las clavas empiezan a dar vueltas por el aire nuevamente. En el medio de la rutina una de ellas se posa en el cuerpo del malabarista, pero pese al truco no hay retribución. “Son cosas que pasan, además estamos a fin de mes”, señala. “Igual tanta mala suerte no tuve hoy. Por ahora no vino ningún policía a corrernos, algo que es habitual en el centro”, cuenta Lautaro y recuerda experiencias previas cuando le “pidieron” que se vaya a “barrios más tranquilos”.

No existen legislaciones que regulen la labor de los malabaristas, ni normas que les impidan trabajar en la calle --como en la ciudad de Mendoza, donde una ordenanza municipal impide que ellos, los limpiavidrios y vendedores ambulantes trabajen en los semáforos porque “entorpecen las normas de tránsito”--, pero cada tanto, la Policía “obliga a los artistas a dejar sus puestos, bajo la amenaza de incautarle los elementos de trabajo”, relata Lautaro. Por eso prefiere las calles más alejadas del casco céntrico de la Ciudad, en zona norte, o del otro lado del charco, sobre Hipólito Irigoyen, en Avellaneda o Lanús, porque “ahí se puede trabajar más tranquilo”, y hasta puede realizar rutinas más elaboradas con compañeros de calle. “Quizá nos ponemos de acuerdo y sobre un monociclo hacemos malabares con ‘palos del diablo’ –similares a las antorchas --, lo que requiere mucha concentración y coordinación”, afirma sobre el truco que aprendió con ayuda de otros artistas de la calle.

Como forma de retribución y para seguir ampliando el trabajo de los malabaristas callejeros, desde hace tiempo y "en forma de ideas sueltas" ronda por la cabeza del tucumano el proyecto de crear su propio espacio cultural. “La meta es generar un lugar por y para los malabaristas de la calle, para enseñarles a los más jóvenes y para que los más experimentados intercambien técnicas y destrezas”, explica. El proyecto todavía tiene forma de brote, pero día a día el joven y otros artistas que se prendieron en la iniciativa, la difunden y la mastican para que ese pimpollo florezca como una organización de artistas callejeros.

¿Por qué? “Simplemente porque hay muchos artistas de la calle que no participan de ningún circo, que no conocen ni tienen acceso a las convenciones que se hacen en ese espacio. Ésta sería una posibilidad más para ellos”, señala, tras remarcar que el espacio también serviría para difundir la actividad. El lugar dónde llevarlo a cabo y los fondos para costearlo todavía no están definidos, pero saldrían del trabajo diario y de un posible festival de malabaristas que, en principio, está ideado para fin de año. Sería algo así como “una tarde de semáforos” en la que todos los que participen puedan mostrar sus mejores shows.

Con ese impulso, Lautaro sigue andando la calle y, haciendo malabares, se transforma en un sobreviviente más con el arte como herramienta. Ese primer amor, que “pese a las malas rachas” hoy le permite tener un lugar para vivir, algo para comer. “El arte del circo te enseña a disfrutar, a ver las cosas con una mejor cara y a aprender a estar atento, como en la vida”, dice Lautaro sin dejar de lado ningún detalle.

Desde hace tiempo que el escenario a cielo abierto es “su lugar”, y a pesar de todo, afirma, que no cambia por nada el trabajo sobre el asfalto. “Acá me formé como artista y si bien me gustaría que paguen una entrada por ver mi show, eso no me inquieta. La calle es como mi segunda casa”, remarca el malabarista, parado allí, en esa esquina, donde intenta divertir y sacarle una sonrisa a todos los que pasan por el lugar.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Mario Barrios: "El marxismo está dentro de la filosofía occidental y cristiana".-

Hijo de una madre que le tejía los pantalones y camisas, sesentón, muralista, escultor, kolla, jujeño, militante, reflexivo, solidario y charlador. Todo eso es el artista plástico que se sentó a hablar con Agencia NAN acerca del pachakuti, el muralismo, las estaciones de trenes y la represión a los pueblos originarios, sin pelos en la lengua. Ni en la brocha, ya gastada en Luján, Lomas de Zamora, Adrogué, Longchamps, la Ciudad de Buenos Aires, Jujuy…

Por Sergio Sánchez
Fotografías de prensa (1) y Agencia NAN (2)

Buenos Aires, octubre 28 (Agencia NAN-2009).- El arte tiene la capacidad de eternizar la historia. Y también la virtud de sacar a la luz los hechos olvidados, aquellos que el sistema social oculta con todo su aparato represivo. Dentro de esa historia escondida y acallada, se encuentra la lucha de los pueblos originarios del Abya Yala (llamada América por la cultura occidental). Mario Barrios es un muralista, escultor y militante kolla nacido en el pueblo jujeño de Yavi, que se ocupa de que los “próceres indígenas” que se rebelaron durante la conquista española, como Tupac Amaru y Tupac Katari, no formen parte de la historia maldita; y de continuar el reclamo por el territorio al que pertenece su pueblo, para conseguir la autonomía del Estado nacional que "permitiría el desarrollo cultural completo de las comunidades indígenas", según consideró él, integrante además del grupo de Muralistas del Qollasuyu, junto a otros "hermanos artistas" de Buenos Aires, durante una entrevista con Agencia NAN.

"Dibujo desde que estaba en Jujuy, pero en Buenos Aires desarrollé mi arte en torno a los procesos que sufrieron los pueblos indígenas: evangelización, sometimiento y genocidio", expone Barrios, que cuando da charlas en escuelas, les habla a los chicos sobre la cultura, la filosofía y los derechos de los pueblos. Un artista que, además de murales, puede pintar con una simple lapicera sobre una barata cartulina. Un militante plástico que no usa tanto la simbología incaica en sus obras porque no la conoce "en profundidad", admite, pero que sí hace pinturas con símbolos de la colonización. Por ejemplo, el mural que embellece la estación de trenes de Temperley, donde hizo un "dibujo de un hombre que tiene clavado el sable, la espada, la cruz, el trabuco, la cadena y la Biblia". El dibujo de un hombre atravesado por el occidente caucásico.

Y esa tarea artística es la forma de lucha y reivindicación que tienen Barrios y el grupo de personas que pinta con él. Pero "nadie recibe un peso" por los murales que realizan en centros culturales, estaciones de ferrocarriles, plazas y espacios públicos. "Porque es una práctica comunitaria, es decir, lo hacemos entre todos. No importa si colaboran personas que saben o no pintar. Una vez, en la ex plaza Ramón Falcón, que ahora se llama Che Guevara, había un mendigo mirando mientras nosotros realizábamos un mural. Le pregunté: ‘¿Quiere pintar?’. ‘Pero no sé hacerlo’, me respondió. Y yo le dije: ‘No es problema no saber, usted ya antes de pintar dice que no sabe. En cambio, si me dijera que quisiera aprender, sería otra cosa’. Entonces empezó a pintar y estuvo todo el día con los pinceles. Al final, pusimos su firma en la obra. Es increíble cómo cambia el valor de una persona. Por eso, el muralismo es algo comunitario", explica el artista, que además de todo, milita en la Organización de Comunidades de Pueblos Originarios (Orcopo).

A 517 años de la conquista española, en el marco de un nuevo Pachakuti ("vuelta a los orígenes" en quechua) iniciado en 1992, el reclamo sigue siendo el mismo: la recuperación de los territorios que fueron robados por la cultura occidental mediante sistemáticas violaciones a los derechos humanos, que aún siguen existiendo. Tal es el caso de Daniel Chocobar, miembro de la comunidad indígena de Chuschagasta, en Tucumán, quien fue asesinado el pasado 12 de octubre (¿casualidad?) por el terrateniente Darío Amín y con la complicidad de dos policías retirados durante un conflicto por tierras, pasando por encima de la ley 26.160, sancionada en 2006, que prohíbe los desalojos en las comunidades hasta tanto el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI) no realice un relevamiento territorial. "Esto es una señal de que la conquista continúa", reflexiona Barrios, quien vino en 1968 a Buenos Aires y actualmente es un paisano de Hurlingham.

Por eso, el hombre de tono sereno y palabras firmes explica que la lucha por la tierra es la principal preocupación de las comunidades. "No queremos planes ni subsidios del Estado ni del INAI. Lo que realmente necesitamos es que nos devuelvan los territorios a los que pertenecemos. No queremos tampoco un Estado nacional, pero sí autonomía como tienen algunas provincias o la Ciudad de Buenos Aires, para poder manejar nuestros recursos. La autonomía de los pueblos originarios daría el derecho al territorio y a la educación propia. Y permitiría el desarrollo completo de las comunidades. En verdad, el Estado no tiene territorio, porque nos robó las tierras a los pueblos indígenas. Argentina no tiene siquiera educación, idioma ni filosofía propia, porque todo es una copia de Europa y Estados Unidos. Nosotros decimos que es una continuación del colonialismo".

--¿Cómo se logra conseguir el territorio y la autonomía?
--La única forma es la organización, la lucha. Pero no con lucha armada, porque el Estado nos reventaría en dos patadas. La lucha nuestra es ideológica, el fin es concientizar a las nuevas generaciones. Ya se está hablando en algunas comunidades sobre autonomía, educación y autodeterminación. Pero hay que profundizar más y crear una organización compacta integrada por todos los pueblos, un organismo centralizado en el que participen las 24 comunidades indígenas que persisten y que responda a la filosofía indígena.

--Hoy, ¿los movimientos indigenistas están unidos bajo una misma lucha?
-Hay muchos hermanos indígenas que están pateando para otro lado. Hay un gran problema cultural y filosófico. Hay movimientos políticos indigenistas, como los relacionados con el peronismo, que no hablan ni de autonomía ni de educación autónoma ni de recuperación de los territorios. Es necesario conseguir todo lo que tenga que ver con el reconocimiento y la identidad de los pueblos, como la lengua. Sin embargo, el INAI se encarga de defender los intereses del Estado y controlar a las comunidades. Por derecho histórico, nos pertenece el 2 o 3 por ciento del Producto Bruto Interno. Además, cuando se sancionó la ley 26.160, en contra del desalojo, el Gobierno destinó al INAI 30 millones. ¿Y esa plata a dónde está? Van a parar a los bolsillos de los punteros. Es como un servicio de inteligencia contra los pueblos indígenas: sacan datos, controlan todo, averiguan quiénes luchan, qué están haciendo las comunidades. No trabajan por los derechos indígenas. Por eso, la única salida es la autonomía.

--¿Y cuáles son los aspectos fundamentales de la filosofía indígena?
--La filosofía de los pueblos indígenas está basada en la condición del todo, no sólo de los seres humanos, sino de las plantas, el agua, el aire, los animales. En nuestra filosofía no existe la lucha de clases, como plantea el marxismo. Creemos que si no hay un cambio cultural y filosófico, no se puede cambiar una sociedad. El marxismo está dentro de la filosofía occidental y cristiana. Además, si empezamos la lucha de clases, se rompe la armonía. Es una lucha, porque se enfrentan ricos y pobres. Pero nosotros planteamos una sociedad comunitaria, sin plata, sin bandera, sin alambrado, sin fronteras.

--Como vivían originalmente las comunidades…
--Sí, antes las comunidades vivían en una armonía en la que no estaban contaminados los ríos, las personas no pasaban hambre y las especies estaban intactas. Pero el colonizador, en 500 años, destruyó todo. La cultura occidental no sirve para el desarrollo de la humanidad. El capitalismo, la propiedad privada y la economía de mercado no sirven. La educación y la filosofía occidental aportan a la destrucción del medio ambiente. Y si destruyen el medio ambiente, también destruyen al ser humano, porque todos formamos parte de él. El capitalismo contamina, produce muerte, genocidio y hambre. En cambio, nosotros venimos de la tierra y volvemos a ella, porque somos sus hijos. No somos hijos de dios, porque no existe. En nuestra cosmovisión, el Tata Inti (Sol) representa al hombre y la Pacha Mama (El Todo = Tierra) a la mujer. Sin esa dualidad, sin esos complementos, no habría vida. La tierra habla, nos da todo: el alimento, la vida, el oxígeno y el agua. En cambio, occidente tiene otro concepto de la vida.

Junto al colectivo artístico, Barrios realizó más de 50 murales en Gran Buenos Aires y en capital. La Universidad de Luján, Longchamps, Monte Grande, la boletería de la estación de Adrogué, son algunos de los sitios en los que dejó su marca. "En Lomas de Zamora hicimos un mural en el centro cultural La Toma, pero después lo borraron. Ahí pintamos la cara de Tupac Katari y pusimos unos versos de un poeta guaraní que decían: 'Prefiero meter mi nariz en el culo antes que pedirles redención'", recordó con una sonrisa el artista de 65 años.

--¿Cuál era la importancia de la pintura en la civilización inca?
--El arte era el que contaba la historia de los pueblos. Se plasmaban en murales o tejidos, antes de la colonización. Aunque persiste la simbología, no todas las comunidades la conocen. Lo primero que hicieron los españoles fue matar a los amautas (los sabios), los gobernantes, los astrónomos y los médicos, los que tenían el saber. Por eso, se perdió gran parte del conocimiento incaico. En las pinturas se retrataban los solsticios, las manifestaciones, las danzas, la alegría, la fiesta. Inclusive hoy los aguayos (tejido andino usado para llevar niños u objetos en la espalda) de las comunidades andinas cuentan eso. Pero lamentablemente también se está perdiendo esa técnica. Mi vieja me tejía pantalones y camisas. Éramos autónomos.

martes, 27 de octubre de 2009

Libros: "Quarks" (Jorge Ariel Madrazo, 2009).-

Con sutil pulso, el autor de Gardel se fue a la guerra entrega haikus, cuentos, anécdotas y greguerías, breves historias en una prosa poética irónica y sarcástica, sin pedanterías pero con algo para cada quien.

Por Facundo Gari

Buenos Aires, octubre 27 (Agencia NAN-2009).-
Que el propio Jorge Ariel Madrazo sea quien entregue un ejemplar de Quarks (Ediciones al Margen) a Agencia NAN ya es un dato a tener en cuenta. Fue hace unos meses, cuando todavía la fiebre porcina hacía de la ciudad un chiquero. Llegó con sus sesenta y largos, lentes grandes de marco grueso y un sobretodo que le cubría el cuerpo. El poeta de Blues de muertevida, Cuerpo textual, Para amar a una deidad, De mujer nacido y De vos; el narrador de los libros de cuentos Ventana con Ornella y La mujer equivocada; y el novelista de Gardel se fue a la guerra conviven en ese cuerpo. Y no están solos. Porque tras leer su nuevo libro, uno evoca la imagen y adivina que, debajo de la tela marrón, habitan además los ocurrentes seres de sus microficciones.

Con sutil pulso, lo que Madrazo entrega es un puñado de haikus, cuentos, anécdotas y greguerías, parrafitos sueltos de breves historias (que se hacen largas) en prosa poética, cual si fueran guiños cómplices para con el lector. Es que se permite la ironía y el sarcasmo, sin pedantería, y convoca a la imaginación del lector a ampliar los márgenes del leño que arroja al fuego.

Por ejemplo, en “No apto para menores” dice: “Ese hermafrodita se amaba apasionadamente”, y la imaginación no puede hacer más que recrear al anfibio retorciéndose, tal vez sonriéndole al examen. O en “¿Ni una más”, donde plantea: “Hay tres maneras de morir. Me lo revelaron tres muertos”, e inmediatamente se trata de suponerlas. Es, en definitiva, lo que sucedería con textos más extensos, si la obediencia de un punto aparte diera respiro para luego continuar la historia o se leyera con menos urgencia que con la que se camina en la ciudad.

Los temas que Madrazo aborda en estas pastillitas “dulces y vertiginosas”, según se jacta en el prólogo, son de lo más variados, así como sus tonos, pero de cada paisaje el autor debate una esencia. Quarks arranca con los cinco reglones de “La embarazada militante”, en la que resuelve con sencillez la obstinación de una mujer por parir: lo hace para “inundar de luz la oscuridad del mundo”. Se pone filosófico, más adelante, con “El soñado”, en el que se pregunta ¿sueño de quién es esta Humanidad? En “Niños”, el autor cree escuchar la algarabía juvenil detrás de una pared. Y en “Madre cose”, invoca las mesas-máquinas de coser de la cantina Bellagamba. Hay de todo, para todos.

Pero, atención: no porque la fórmula no se repite, la cadencia se vuelve monótona. Pasa con los artistas adorados: en algún punto, se hace necesario darle un stop al reproductor, pasar a otro autor, contemplar otro trazo en el lienzo. Y aquí, la pausa necesaria, la invitación a la reflexión y a la fantasía, triplica las páginas y hace del micro un macro que empalaga. Habrá que decidirse a leer de a puchitos para que el alma --obstinada en asuntos materiales-- no se contracture el músculo de la imaginación.

lunes, 26 de octubre de 2009

Contando a mi abuelo Juan Bosch en Silencio de Negras.-

Con llamativo despliegue coreográfico, María Isabel Bosch llora a su abuelo a través del recorrido de tres de sus cuentos: "Dos pesos de agua", "Los amos" y "El algarrobo", que consiguen retratar la realidad sociocultural de la República Dominicana de mediados del siglo pasado.

Por María Daniela Yaccar
Fotografía gentileza de María Isabel Bosch

Buenos Aires, octubre 26 (Agencia NAN-2009).- El título de la obra ya lo sugiere, pero la actriz dominicana María Isabel Bosch se ve en la necesidad de brindar una explicación al comienzo del espectáculo: “Vengo a contar a mi abuelo, no a narrar quién fue. Otros lo saben mejor que yo”. Con un unipersonal basado en tres cuentos de Juan Bosch, la misión queda cumplida desde cualquier ángulo: “Satisfacer un capricho de nieta” o “rendirle un homenaje” al cuentista, novelista, educador, ensayista, historiador y biógrafo fundador del Partido Revolucionario Dominicano y ex presidente de ese país, depuesto por una dictadura militar en 1963. “En Argentina, mi abuelo es más conocido por su veta política que por la literaria”, explicó Bosch sobre el motivo de presentar Contando a mi abuelo Juan Bosch en estas tierras.

Cada domingo a las 18.45, en una pequeñísima sala del teatro Silencio de Negras (Luis Sáenz Peña 663), Bosch logra convertir su cuerpo en una audaz herramienta para contar a su abuelo. Sin escenario, escenografía ni cambios de vestuario, lo que brilla es su mutación constante porque, además de oficiar de narradora, encarna personajes de lo más disímiles: hombres, mujeres, niños, viejos y viejas, con el sufrimiento y las esperanzas del campesinado dominicano como trasfondo común. De eso habla Juan Bosch en "Dos pesos de agua", "Los amos" y "El algarrobo", cuentos que reunió su nieta para rendirle este tributo por la vía teatral con la compañía Tibai. “Podría haberme sentado en una silla y contarlos. Pero actúo desde que soy chica y quería hacerlo a mi manera. El hecho de que sea un unipersonal tiene que ver con que es algo bien mío”, contó Bosch a Agencia NAN.

El detonante fue su fascinación por "Dos pesos de agua", que arrastra "desde pequeña". El año pasado comenzó la etapa de “trabajo sobre los textos y realización de la dramaturgia”. Y el paso siguiente fue el estreno oficial en el XI Festival Internacional de Teatro Hispano en Washington, Estados Unidos, en octubre de 2008. Luego la obra llegó a República Dominicana, en junio de este año, y dos meses más tarde a Argentina, en una “coincidencia mágica” con el que sería el cumpleaños número 100 de quien muchos califican como un maestro de la narrativa latinoamericana y hasta padre del realismo mágico, nacido en 1909 y fallecido en 2001. El 11 y 12 de noviembre el espectáculo viajará a Chile, a la Feria Internacional del Libro.

Con el fin de lograr un efecto de “in crescendo dramático”, los cuentos de Juan Bosch aparecen entrelazados. El que prevalece es justamente "Dos pesos de agua", una historia sobre la fe de la vieja Remigia ante la sequía que afecta al pueblo de Paso Hondo y que comienza a expulsar a sus habitantes. El maíz se consume y la tierra se endurece, pero Remigia está convencida de que la lluvia llegará algún día y no se cansa de prender velas a las ánimas para que le concedan su pedido. “Es el cuento que dio origen a mi capricho porque es muy escenificable y teatral. Además es bien caribeño porque remite a ese pensamiento mágico y religioso representativo de donde yo vengo”, recalcó la intérprete y también directora.


En "Los amos", lo que se narra es la explotación del hombre por el hombre. Aquí Bosch encarna las dos caras de la moneda, la crueldad y el sufrimiento, con un diálogo entre un patrón sin escrúpulos y un pobre peón maltrecho física y mentalmente que, así y todo, se ve obligado a buscar una ternerita para satisfacer a su empleador. Y en "El Algarrobo", un relato que se asoma brevemente, Lico recobra la fuerza para tumbar un árbol en consonancia con el nacimiento de su hijo. “El hilo conductor de los relatos es que reflejan algún tipo de lucha, ya sea del hombre contra el hombre o contra las fuerzas de la naturaleza”, argumentó la actriz sobre la selección de los textos.


Con juegos corporales y coreográficos, increíbles matices en la voz y una gesticulación desenfrenada, la actriz consigue hipnotizar a la platea. A ello se suman las acertadas musicalización e iluminación. Como resultado, si algo sucede en esa pequeñísima sala es que la imaginación trabaja, y mucho. De pronto parece que la lluvia finalmente llegó para la suerte de Remigia, también que Lico está hachando un árbol o que las ánimas se ríen maliciosamente de las esperanzas de la vieja en un ambiente infernal. Es que no es Bosch quien está ahí adelante: lo que consigue retratar es toda una realidad sociocultural, esa que su abuelo dejó en sus escritos y la que en algún momento lo impulsó a luchar.


“El 90 por ciento de la obra son los cuentos porque son atrapantes”, subrayó, sin embargo, Bosch, con cierto aire de modestia. Para ella, lo que hoy es la obra es el resultado de “un año de trabajo” y de ciertos cambios que surgieron con las presentaciones, para que la partitura de sus movimientos no actuara en detrimento de la naturalidad que emana de la obra: “Buscamos que no fuera una cosa tan fría y que estuviera primero el alma de los personajes, que comenzaran a despertarse y a vivir por sí solos”, manifestó.


Bosch también vive su experiencia como un aprendizaje personal. “El espectáculo es como un viaje”, definió. “En cada función le encuentro un sentido ligado a la idiosincrasia dibujada en cada uno de los personajes. Conozco de dónde vengo y cuáles son mis raíces”.


Hacia el final de la obra, una iluminación que apunta a la nada viene a dar cuenta de la presencia espectral de Juan Bosch en la sala. La actriz, a un costado y a oscuras, cede el protagonismo a quien es, para ella, el eterno dueño de estas historias. La voz en off de Juan Bosch inunda el espacio y su nieta ya no es ningún personaje del Caribe Antillano. Es sólo eso, su nieta y, como tal, no duda en ceder a los efectos lacrimógenos que le suscita aquella grabación.


“A mi abuelo le decían ‘El Loco’ porque iba contra viento y marea. También, porque era muy honesto y estaba lleno de valores”, recordó, aún emocionada. Con esas palabras sintetizó el espíritu de esta propuesta, que tiene algo de motivación íntima y personal, pero que también busca acercar la obra de Juan Bosch a quienes no la conozcan: “Por ser una isla y por la dictadura que reinó durante 31 años, la literatura de República Dominicana no tuvo mucha promoción. Acá los libros de mi abuelo no fueron publicados. Es un autor leído y universal, pero en Argentina se leyó en los ’60 y en los ’70. Y no más”.

jueves, 22 de octubre de 2009

SamboSound: una disquería online para la música independiente.-

Es la creación de Alfredo De Urquiza, un intérprete de jazz que tiene el sueño de crear un inmenso catálogo para que los músicos de Sudamérica puedan vender su material. Igual, avisa: "No es que se va a vender por estar a la venta, los artistas tienen que activar y tocar en vivo".

Por Alejandro Grimoldi
Fotografía de Sofía Lobo

Buenos Aires, octubre 22 (Agencia NAN-2009).- Con el tiempo, los discos se volvieron sospechosos: todo el esfuerzo puesto en su composición, en los ensayos, en la grabación, la mezcla y la edición terminaba inmovilizado en un estante, como si el proyecto no hubiese tenido otro destino que elaborar un souvenir para el recuerdo. La situación era absurda, inútil. Fue entonces que Alfredo De Urquiza sintió que debía hacer algo para que esos discos en los que había participado pudiesen llegar al público, para que pudiesen circular, hacerse oír y honrar su propósito. Como músico independiente, ya había sufrido esa situación demasiadas veces y sabía que su problema era el de muchos otros que, tras grabar un álbum, no encontraban forma de distribuirlo, de venderlo ni de hacerlo conocer. La solución propia sería, entonces, una solución para todos.

Con ese objetivo, a fines del año pasado este joven baterista de jazz empezó a concebir SamboSound, una disquería online para músicos independientes de Sudamérica. Allí, podrían no sólo dar a conocer su música, sino también, y finalmente, vender sus discos de manera sencilla y directa. Pero, por más que en "la era digital" todo parezca resolverse con algunos clicks, el proyecto ha sido --y todavía es-- un gran esfuerzo. "Cuando no tenés nada de experiencia cuesta muchísimo arrancar un emprendimiento, pero lo hago por mi sueño, porque quiero que esto sea grande, que realmente le abra puertas a músicos independientes", desea.

La idea es simple: el sitio
http://www.sambosound.com es la sede virtual de la disquería. En sus bateas puede figurar cualquier músico independiente que cumpla con tres requisitos: sus canciones deben estar registrada en Sadaic (con el registro básico alcanza), la calidad de audio debe ser semiprofesional o profesional (no se aceptan demos) y el disco debe haber sido editado tradicionalmente (es decir, debe tener arte de tapa y contratapa y no estar presentado en un CD virgen). El estilo puede ser cualquiera, desde rock y reggae hasta composiciones minimalistas y música medieval.

El despliegue del catálogo es absolutamente transparente: cada disco tiene una descripción "objetiva" de su música --instrumentación, estilos, concepto-- y se pueden escuchar hasta dos minutos de cada tema. Además, los músicos están agrupados por género, por provincia y por artistas similares, y cada uno tiene un link a su página y/o MySpace. Todo está dispuesto de manera clara, ordenada y siempre en favor de la música. "Es algo tangible, real, y creo que en eso radica el valor que Sambo ofrece al músico", apunta Alfredo. "No es sólo subir la música y darse a conocer. Podés entrar a un MySpace y escuchar música, pero ¿dónde comprás el disco si te gustó? Sambo ofrece la posibilidad de que, con un par de clicks, ya esté en camino la copia del disco que acabas de escuchar."

Una gran idea, que recién empieza a tomar forma: "Todavía estoy en prelanzamiento, no hice la promoción como para decir 'esto ya está' --explica Alfredo-- pero Sambo ya empezó, sigue su curso y está creciendo, todo el tiempo me están llegando discos". Lo que está online es la prueba piloto que él armó durante los primeros meses de este año, cuando empezó a nutrir su catálogo: "Le comenté a músicos amigos y ahí empezaron a llegarme discos y más discos. Ahora ya tengo como 120, lo cual está bastante bien". La voz se fue corriendo y en las últimas semanas empezó a recibir álbumes de otros países, como Uruguay y Colombia. La idea es promocionarlo para que, con el tiempo, SamboSound pueda constituirse como la disquería por defecto de la entera comunidad de músicos independientes de América Latina.

Pero no basta con un esfuerzo solitario. Si bien Alfredo se ocupa de la parte administrativa y operativa --hablar con los músicos, escuchar sus discos, subirlos a la página, mantener el sitio-- asegura que, para que la música independiente se abra camino, es necesario que los propios músicos empujen sus proyectos: "Tienen que mover su propio material, editarlo, promocionar su banda, salir a tocar en vivo, estar en contacto con la gente que los escucha", recomienda el baterista. "Yo les puedo pasar el link de su disco en Sambo para que lo pongan en su MySpace y en su sitio web, pero tienen que ser activos con eso, porque no es que se va a vender por el sólo hecho de estar a la venta." El camino independiente no dejará de ser duro, pero puede ensanchar su ruta y su fuerza. Y ése es exactamente el trabajo que SamboSound quiere realizar.

Sitio:
http://www.sambosound.com

miércoles, 21 de octubre de 2009

"La concentración nunca fue buena para el arte".-

Así lo consideró Diego Boris, referente de la Unión de Músicos Independientes (UMI), en referencia a la iniciativa de desmonopolizar el sistema de medios que se llevaría a cabo con la aplicación de la flamante Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. Agencia NAN consultó a UMI y otras organizaciones de artistas independientes acerca del impacto que generará en su trabajo la nueva norma que, entre otras cosas, reserva espacio en radio y televisión para producciones nacionales de cine, música y contenidos televisivos, y destina recursos a institutos nacionales específicos de esas áreas.

Por Nahuel Lag
Fotografía de Online.me

Buenos Aires, octubre 21 (Agencia NAN-2009).- Una apertura del juego en el que, hasta ahora, participaban sólo los intereses económicos de las empresas mediáticas concentradas, limitando fuentes de trabajo para los actores y oportunidades de difusión, producción y distribución para los músicos y cineastas independientes. Eso significa la flamante Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual según los referentes de los artistas encargados de dar --con cuotas de emisión aseguradas-- contenido a la televisión y la radio del país que dialogaron con Agencia NAN. Inocencia de lado, los integrantes de las organizaciones que representan a actores, músicos y cineastas aseguraron que la nueva legislación es sólo "un primer paso adelante", que "hay esperar" a que se comience a aplicar y "hacerle el aguante porque va a recibir embates por parte de los representantes de los intereses económicos que se ven afectados". Por eso, sin peder tiempo y aprovechando el "impulso", se debaten en las comisiones de la Cámara de Diputados las leyes de Música y de Actores, que darán más incentivos y derechos a los trabajadores del arte.

Cuando el vicepresidente de la Nación y presidente de la Cámara de Senadores, Julio Cobos, vio los 44 votos positivos por sobre los 24 negativos y la sola abstención, no pudo más que pronunciar: "Se convierte en Ley, se comunicará al Ejecutivo". Menos de un día después, la presidenta Cristina Fernández plasmó su firma para lograr que la norma entre en vigencia y reemplace a la Ley 22.285 que llevaba la firma del dictador del último golpe militar Jorge Rafael Videla. "La diferencia fundamental con la ley de Radiodifusión que se dejó atrás es que esta nueva fue consultada y debatida durante varios años, contemplando las inquietudes de organizaciones sociales, sindicales y estudiantiles", resaltó Luis Alí, secretario general de la Asociación Argentina de Actores, una de las que integró la Coalición por una Radiodifusión Democrática, autora del documento base de la flamante ley: 21 Puntos Básicos por el Derecho a la Comunicación.

Por su parte, Laureano Gutiérrez apuntó que "el baluarte de la nueva ley pasa por poder regular desde el Estado, con un rol protagónico, las políticas audiovisuales de acceso a la información y el derecho a informar". Gutiérrez forma parte de la Asociación de Directores y Productores de Cine Documental Independiente de Argentina (ADN), una de las tantas agrupaciones que participaron de los foros que sucedieron en todo el país con el objetivo de debatir el anteproyecto presentado oficialmente en marzo de 2008 y de los que surgieron nuevos aportes que conformaron el documento que llegó a Diputados. El debate en torno del articulado continuó dentro del Congreso, en audiencias públicas y reuniones de comisiones de ambas cámaras legislativas. No obstante, el conjunto de la oposición --en el que se mezclaron legisladores, periodistas y medios de comunicación en su totalidad-- intentó imponer la idea de que la norma se votaba "a las apuradas".

Con la sanción, las intenciones de poner palos en la rueda a la ley continúan presentes en los bloques de legisladores opositores (miembros de la UCR y la Coalición Cívica, en su mayoría). Hasta ayer, la nueva estrategia apuntó a anular la norma porque el día en que fue votada en Senadores no se informaron las fe de erratas realizadas al proyecto aprobado en Diputados. Sin embargo, la anulación no obtuvo quórum. "La oposición avanzó en todas las posibilidades que tuvo de interferir sobre la ley y hacen uso de cada cosa que aparece. Ya es caprichoso", apuntó Alí.

Una de las correcciones se realizó sobre el artículo 95, que contenía un párrafo correspondiente al 97. Ese artículo es el que distribuye los fondos recaudados por la AFIP por la aplicación de gravámenes y tasas a los explotadores de licencias. Del total, el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) percibirá un 25 por ciento; el Instituto Nacional del Teatro (INT) un 10 por ciento; y un 2 por ciento el naciente Instituto Nacional de Música (INM), porcentaje asignado sobre tablas durante la votación en la Cámara Baja en base a la propuesta del diputado por Proyecto Sur Claudio Lozano de modificar la distribución de los recursos con el agregado del INM.

A repartir, a repartir


"La nueva ley aumentó los porcentajes de recursos con los que ya contaban los institutos nacionales de cine y de teatro. El logro de la creación del INM y la asignación de un presupuesto es importante porque es la primera vez que se toma a la música como un arte que tiene que ser fomentado", celebró Diego Boris, referente de Unión de Músicos Independientes (UMI). "La conformación del ente se concretará cuando se apruebe la Ley Nacional de la Música. Por eso, la nueva norma es un fuerte impulso para el desarrollo de una ley que permita mejorar la difusión, la producción y las condiciones para tocar en vivo".

Los institutos que más rápido podrán verse beneficiados por los fondos provenientes de la ley de Servicios de Comunicación Audiovisuales serán los del cine y del teatro. Para el integrante de ADN, el incremento en el porcentaje que percibe el INCAA "establecerá un soporte y un estímulo al sector audiovisual", mientras que la intervención del Estado en el sector es "importante para mediar en las relaciones económicas y de poder y desarmar monopolios, en un marco que contemple la producción audiovisual como herramienta para evitar que los grupos concentrados sean los que informen y marquen las pautas culturales".

En el caso del teatro, el instituto será beneficiado aunque participe indirectamente del arco audiovisual. "Su trabajo tiene más que ver con el fomento de la disciplina en las salas de cada región. El presupuesto es un logro porque hace mucho tiempo que INT funciona con un fondo fijo y bajo, cuando es el semillero de todos los actores que pasan a trabajar en producciones audiovisuales", explicó el actor.

Dos artículos fundamentales

Aunque podría pasar un año o más para que la ley se reglamente y comience a aplicarse en su totalidad, hay puntos que pueden comenzar a ponerse en práctica. Uno de ellos es el 65, que establece que el 30 por ciento de los contenidos programación emitidos por las radiodifusoras deberán ser de origen nacional, y de ese porcentaje, la mitad deberá provenir de productores independientes, donde el autor o interprete ejerza los derechos de comercialización. “Es el 15 por ciento del total de las programaciones. No es mucho pero ayudará a mejorar el bajo promedio de difusión de la música autogestionada. Así, algunas producciones mejores que las que ofrece el mercado comenzarán a salir a la luz”, indicó Boris, autor de Ayer (UMI, 2004). Además, sostuvo que las cuotas de producción local atacarán el problema que los músicos independientes tienen “en las radios de las provincias, donde no tienen acceso porque allí se replica lo que viene de Capital. Por eso, va a permitir una circulación más federal. La concentración nunca fue buena para el arte. No puede decidir solamente el mercado cuál es la música que produce un país”.

El artículo 65 también contempla a los servicios televisión abierta, cuya programación deberá ser en un 60 por ciento de producción nacional, dentro del que se contempla un mínimo de producción local independiente que varia entre el 30 y 15 por ciento según la cantidad de usuarios potenciales. Además, obliga a los servicios de televisión por suscripción a incluir como mínimo una señal de producción local propia que satisfaga las mismas condiciones. La Asociación Argentina de Actores buscó ir más allá y fijar en la norma un porcentaje de cuota de ficción que asegure fuentes de trabajo a los actores, pero la dura postura de la oposición, que argumentaba que lo solicitado implicaba censura, no lo permitió. “La producción nacional no nos garantiza ficción, ya que engloba a productos como Bailando por un sueño, de Marcelo Tinelli. Pero esperemos que se cumpla con ficción porque es algo rentable, lo que genera mayor audiencia”, explicó el director de la pieza Aeroplanos (Teatro Abasto, 2003).

Por último, el artículo 67 asegura una cuota de pantalla del cine y artes audiovisuales, de acuerdo al que los licenciatarios de señales de televisión deberán exhibir en estreno televisivo en sus respectivas áreas de cobertura, y por año calendario, ocho largos nacionales, pudiendo optar por incluir, en la misma cantidad, hasta tres telefilmes nacionales. En ambos casos se fomenta las realizaciones de productoras independientes nacionales y se pone atención en los contenidos relacionados con la niñez, a través de la creación del Consejo Asesor de la Comunicación Audiovisual y la Infancia.

“Las cuotas de pantallas son barreras que tiene que establecerse, ya que sino, la posibilidad de comprar más baratas producciones internacionales limita la compra de la producción nacional. Si no hay barrera no se pueden generar productos”, aseguró el productor del film Los Próximos Pasados. Según la Asociación de Directores y Productores de Cine Documental Independiente de Argentina, la industria audiovisual local genera cerca de 50 mil puestos de trabajo anuales con una producción promedio de 60 largos de ficción, 40 documentales y gran cantidad de cortometrajes, más los servicios de producción, la publicidad y las ficciones para televisión. Todo aquello se verá potenciado con la implementación de las cuotas y, en ese sentido, Alí consideró que a la flamante ley hay que “hacerle el aguante porque va a recibir embates por parte de los representantes de los intereses económicos que se ven afectados". Y concluyó: "Un retroceso significaría menos laburo".

Sitios:

http://www.musicosconvocados.com
http://www.adndoc.com.ar
http://www.actores.org.ar

martes, 20 de octubre de 2009

Discos: "Autoespionaje" (Los Hi-Hats, 2008).-

El primer larga duración del sexteto de Caballito incluye varios momentos extraños, bastante inventiva en frases precisas y la presencia de dos cantantes que parecen recorrer las principales estéticas vocales del rock clásico argentino. El resultado es divertido e insolente.

Por Luis Paz

Buenos Aires, octubre 20 (Agencia NAN-2009).-
Los Hi-Hats es buen nombre para dúo (así se llama el par de platillos también conocidos como "charleston" o "pareja"). Pero tratándose de un sexteto, la acepción más precisa tal vez sea la de sombreros altos, lo que señala una vestidura de etiqueta, aunque divertida e insolente. Y por esa senda anda Autoespionaje (UMI, 2008), el primer larga duración de la banda de Caballito, que en base a recursos rockeros y una interpretación más propia del pop accede al reggae, el ska de salón, la épica guitarrera de los 80s oscuros, la canción pop bailable y llega incluso a una rara ranchera de ascendencia ítalo-andina.

La banda ya había salido del garage con su EP De pulpos y calamares, cuando se tomó dos años --algunos temas indican que han tomado también otras cosas-- para grabar su primer álbum en Circo Beat y masterizarlo en Puro Mastering, con cuartos intermedios en El Condado, el N/D Ateneo, Unione e Benevolenza, el Cosquín Rock, un balneario en Quequén donde sólo los vio una persona y un festival de verano en Mar del Plata donde tocaron frente a 20 mil. Retomando, ya se dijo que su propuesta es divertida e insolente. Lo difícil es definir si es divertida por la forma en la que encaran los temas e insolente por el modo en que Juan Pablo Bidegain y Martín Mungo parecen emular ciertas voces, con sus fórmulas, del rock argentino clásico (Fito, Abuelo, Moura) y contemporáneo (Frenkel, Sergi); o si es al revés. Es algo a descifrar, como la tapa del disco, una cuidada producción que va de la mano con un elegante pero irreverente contenido, ecléctico y moderno desde las categorías de análisis ochentosas del inicio.

Pero como lo que importa, en definitiva, son las canciones, vaya un mapa de ellas: "A tu alrededor" es un recorrido por estrofas propias de La Portuaria, un muy buen puente (tratándose de pop-rock, un género donde el foco suele estar en la plasticidad de los estribillos), un lapsus bailable y una muy buena frase ("Hoy me desperté y parecía feliz"); "Fantasía", un soul convertido en funk rioplatense con un abuso de wah wah totalmente permitido; y "Deja vu" (alguien debería rastrear cuántas canciones con ese nombre existen), un gran texto suavizado por los arreglos de cuerdas y teclas, y fortalecido con un hi-hat en corcheas.

"Inocencia" parece tranquilizar las aguas entre falsetes y ese groove de bossa nova histérica al que tan bien le cabe aquello de que "tendré cuidado al verte". "Histeria" arranca como un rock & roll inflado con bajos gordos, pero tiene cortes de hair metal que devienen en synth pop… un desquicio. "Fino rosal" es una bellísima canción que hace un homenaje tácito a los momentos más relajados de Fito Páez, con una dulzura desgarradora en las voces. "Nada que ver" es otra rara cruza de "Sultans of Swing", de Dire Straits, los órganos folklóricos de las medias cumbres y el canto mariachi. "Ironía" es una gran fábula que, de haber sido compuesta en La Cueva, hubiera sido hito del rock argentino… y no es joda. "Happening" propone un "aterrizaje porno a multicolor" donde "tu dulce falda llena la atmósfera" y "algo huele mal", ¡upalalá!

En "Algo para matar" logran un buen ska con voces Mimimaurescas y la participación del trompetista Hugo Lobo. Las sirenas al inicio de "Sáquenme de aquí" adelantan otro extraño segmento para la despedida del disco, donde reseñan una situación que parece "una quimera que baila y baila" o "una pasantía a un sueño eterno". Y hay bonus, shhh.

Sitio:
http://www.loshihats.com.ar
MySpace: http://www.myspace.com/loshihats

lunes, 19 de octubre de 2009

Amigos & Friends en Ciudad Vieja.-

La big band comandada por Gustavo Arastita (una leyenda del under platense ahora conocido como el Capitán Denis Dalton) mezcló el bolero con la tarantela, el funk y la música tradicional japonesa durante tres horas en el escenario de un bar de La Plata, quitándole el aliento a todo el que se acercó.

Por Carolina Sánchez Iturbe
Fotografía de prensa de Amigos & Friends

La Plata, octubre 19 (Agencia NAN-2009).- Las reglas de juego cambian. Convivir con la prohibición de fumar en los bares es tarea sencilla, pero evitar bailar se hace difícil, más cuando, durante la madrugada del sábado, Amigos & Friends copa el escenario de Ciudad Vieja, en La Plata, prometiendo zarpar en un crucero que recorrerá las melodías del mundo para llegar hasta el centro mismo de la fiesta.

Cuando Gustavo Astarita, el cantante de la banda que también lideraba Míster América, sube al escenario, la gente no evita ovacionarlo. Es que la presencia de uno de los músicos platenses con más trayectoria genera la impresión de encontrarse ante una leyenda del under de la ciudad. Con nuevo nombre --en Amigos & Friends dejó de ser Astarita para convertirse en el Capitán Denis Dalton--, se transforma en un personaje casi de caricatura, que se permite divertirse abiertamente, apoyado por los otros ocho hombres que conforman su big band.

Durante la primera parte del show, la banda interpreta boleros que derriten la mirada de todo aquel que se anime a subir al crucero. El calor creciente que recorre los cuerpos húmedos que se amontonan en ese pequeño bar antiguo, transporta al público a la costa de alguna isla centroamericana donde pareciera no existir mejor plan que disfrutar de la escena con alguna bebida tropical en la mano.

Entre tema y tema, los monólogos de Astarita se suceden, relatando historias plagadas de personajes que sólo podrían convivir en mundos fantásticos como los que Amigos & Friends propone en cada uno de sus shows. La gente ríe y aplaude entusiasmada, mientras los artistas no disimulan la diversión que les genera la situación. Como niños, sonríen para después interpretar otra melodía que, con precisión, obliga a que los hombros se muevan al ritmo.

Sin respetar un orden geográfico, Amigos & Friends recorre el mundo, toma sus melodías y las redefine para convertirlas en sonidos que pasan a ser característicos de la banda. Así, el beat inglés convive armoniosamente con los boleros y los chachachás cubanos, el funk estadounidense, las tarantelas italianas y la música japonesa. La mixtura llega con sabor a comunión y todo pasa a ser una sola cosa, creando la sensación de que sólo estos músicos podrían conjugar géneros tan disímiles y transformarlos en su columna vertebral.

Durante una hora y media, la gente se contiene de bailar. Sin embargo, algunas chicas se abren espacio entre sillas, mesas y personas para sacudirse de la mano, quitándose de encima los resabios de hastío que la semana pudo haberles dejado. Cuando el cantante vuelve al escenario luego de 15 minutos de descanso, no logra siquiera terminar una canción antes de que el público empiece a pedir que se retiren las mesas, al tiempo que se abre camino, corriéndolas, y empieza a bailar. Luego de prenderse una pipa como el capitán de un viejo navío, y viendo a sus espectadores tomar por asalto el espacio, Astarita anuncia que la revolución ha llegado.

Los cuerpos festejan la batalla ganada de la mano de una rumba. La pista de baile se arma y ya nadie puede resistirse. Tras una cantidad incontable de whiskies, un hombre se desabrocha la camisa y, con los brazos extendidos, grita hacia el escenario: “I love you, I love you”. Y gira para sumarse al resto de la gente que, con la piel abrillantada, se mueve sin cesar. Una fiesta no admite muchos preámbulos, así que la banda evita monologar y, en cambio, procura quitarle el aliento a todo el que se acercó hasta el bar.

Poco a poco, la gente parece perder la cordura luego de haber dejado de lado cualquier signo de timidez. Salta extasiada, baila sin seguir ningún ritmo determinado, se deja llevar por la marea que provoca el movimiento de los demás cuerpos y celebra. Una mujer se sube a una banqueta y aletea sin cesar. Cada tanto, como si no soportara los impulsos que la invaden, le declara su amor al cantante, que no llega a oírla, claro.

Amigos & Friends anuncia el final del festejo e inmediatamente dos chicos golpean con las manos la madera del escenario al tiempo que gritan una y otra vez: “Injusticia, injusticia, injusticia”. Segundos después, Astarita vuelve a escena vestido de jeque árabe, secundado por sus compañeros. Mientras la banda le canta a Alá, el público le hace reverencias agachando la cabeza.

Una versión instrumental de "Pinocho" extiende por algunos minutos el juego. Se hace imposible no rememorar al viejo hospital de los muñecos al que llegó el pobre pinocho malherido. Sin embargo, los recuerdos se diluyen cuando el Capitán Denis Dalton le pide a su tripulación que se haga chiquitita. La gente se hace bollito en el suelo y espera paciente a que la melodía dé la orden. Cuando llega el momento, todos saltan de lado a lado, aferrándose a quien esté cerca.

Cuando los músicos se bajan del escenario, esta vez sin vuelta atrás, el público repite que eso es una injusticia. Pero inmediatamente deja de hacerlo porque esa noche, en ese bar de La Plata, ninguna injusticia se cometió. Al contrario, durante tres horas la gente pudo hermanarse para conquistar una pequeña revolución a favor de la celebración.

viernes, 16 de octubre de 2009

FestiFreak, el semillero de los nuevos realizadores.-

Con producciones nacionales e internacionales, y un concurso de cortometrajes destinado impulsar a nuevos realizadores, comienza la quinta edición del Festival Internacional de Cine Independiente de La Plata.

Por Carolina Sánchez Iturbe
Fotografía de The Dark Flack (www.thedarkflack.com)

La Plata, octubre 16 (Agencia NAN-2009).- Seis hombres y mujeres trabajan sin pausa en la oficina 219 del Centro Cultural Pasaje Dardo Rocha. Con la vista de la ciudad bajo sus narices, se mueven con velocidad mientras intentan ultimar detalles para, por fin, después de un largo año de trabajo, dar inicio a la quinta edición del Festival Internacional de Cine Independiente de La Plata FestiFreak (FICIFF), que se llevará a cabo en la capital de la provincia de Buenos Aires hasta el 25 de este mes. Al igual que en años anteriores, el evento promete resumir a través de pequeñas historias cuál es el futuro del cine en Argentina.

Durante los diez días de proyecciones, las salas que conforman el circuito del evento ofrecerán largos y cortos de producción nacional e internacional. Sin embargo, no es la sola exhibición la meta final del FestiFreak. Los seis cerebros creadores del evento, el Grupo Freak, decidieron destacar la labor de quienes producen cortos. La acción va de la mano de la idea y, según afirma Joaquín Almeida, uno de integrantes del grupo mentor, se apunta a estas producciones porque el objetivo principal del festival es “impulsar a los nuevos realizadores, ser el semillero de nuevos directores”. Es que quienes realizan los cortometrajes que se proyectarán en dos de las salas de la cadena de cines de la ciudad platense y en el espacio Pasaje Dardo Rocha, para luego competir por el premio mayor, se encuentran recién en la línea de largada de su carrera cinematográfica. Entonces, para ellos, esta exposición llega con forma de buena noticia. “Los participantes pueden ver sus realizaciones proyectándose para el público, pero además para un jurado compuesto por periodistas, curadores y productores que, al conocer a estos nuevos creadores, pueden convocarlos para otros trabajos”.

Como si el deseo de promover el surgimiento de ideas se hubiera agigantado con el paso de estos cinco años que el grupo Freak lleva como currículum, en esta edición la apuesta fue redoblada: por primera vez se implementó el FestiFreak Produce, a partir del que los realizadores ganadores tuvieron la posibilidad de filmar sus guiones y convertirlos en películas que serán proyectadas no sólo durante el festival, sino también en varias salas del país en el marco del FestiFreak Itinerante. “El FestiFreak Produce es un salto gigante, ya que por primera vez el festival costea integralmente, con la ayuda de la Dirección de Cultura y Educación de la Provincia, la producción de seis cortometrajes, siguiendo con la línea de incentivar a los nuevos realizadores”, asegura con satisfacción Almeida.

Si bien el trabajo que tuvieron que emprender para poder llegar al inicio del evento con todas las producciones listas fue arduo, el organizador no intenta disimular el orgullo que le genera la tarea cumplida. Es que a través del FestiFreak Produce no sólo se pudieron materializar proyectos de creadores inéditos, si no que también se logró sembrar la semilla en quienes, posiblemente, sean los futuros directores audiovisuales de la provincia de Buenos Aires: “Hubo grupos de estudiantes secundarios que pudieron plasmar esos guiones que habían hecho en la escuela de su barrio en la producción de tres cortos realizados con equipos profesionales de La Plata. Para ellos, fue una experiencia impresionante”.

A raíz de la crisis económica mundial, Almeida sostiene que el FestiFreak se vio obligado a “ser achicado”, por lo que los organizadores decidieron reducir el número de funciones y poner el acento en “mejorar la calidad de exhibición de las películas para que los participantes estén lo más cuidados posible, dentro de lo que podemos hacer seis personas en la Argentina del 2009 en La Plata”.

No obstante, hay más razones para festejar el nuevo logro alcanzado por los Freak, ya que su puesta en marcha también es una manera de promover el turismo cultural en la ciudad. Con los ojos cansados, pero sabiendo que la tarea recién está por la mitad, Almeida jura que la utilización del hipódromo de La Plata como locación para el rodaje de los seis cortometrajes ganadores tiene razón de ser. “Nosotros queríamos mostrar otro espacio que no se exhibe tanto y que para filmar es muy dúctil porque puede ser transformado”, afirma.

Si bien son seis las mentes que año tras año trabajan para que el FestiFreak pueda realizarse, el organizador asegura que, finalmente, para la puesta en marcha del festival el grupo crece hasta albergar alrededor de 50 personas que no sólo colaboran para la presentación de los cortos en competencia, si no también para cumplir con la abultada agenda de eventos que acompañan a los audiovisuales durante la semana de proyección y que incluye recitales, musicalización en vivo de cine mudo, proyección de largometrajes y presentación de videoartistas, entre otras cosas. Así, una de las grandes participaciones de este año llegará de la mano de Oktopus.tv, un grupo de artistas audiovisuales chilenos que el 22 realizará una intervención urbana en la fachada del Pasaje Dardo Rocha.

Sitio: http://www.festifreak.com.ar/

jueves, 15 de octubre de 2009

Detrás del telón del teatro independiente bonaerense.-

Con la sanción de la Ley Provincial de Teatro Independiente, aprobada el mes pasado por la Legislatura bonaerense, salas y compañías teatrales gozarán de recursos provenientes de un fondo especial para fortalecer el desenvolvimiento de la disciplina en la región. Agencia NAN dialogó con los impulsores de la ley y algunos de sus beneficiados, que abrieron el paso hacia el camerino de dificultades con las que deben lidiar, al menos hasta que la norma se aplique: la falta de espacios, la poca difusión y la “tinelización” de los espectáculos.

Por María Daniela Yaccar

Buenos Aires, octubre 15 (Agencia NAN-2009).- Detrás de todo teatro independiente, hay alguien que lucha. Detrás de ese alguien que lucha, hay un barrio. Y en ese barrio, un público que a partir de la sanción de la Ley Provincial del Teatro Independiente tendrá la posibilidad de contar con espectáculos alternativos de mayor calidad. Con la creación de un Consejo Provincial encargado de la asignación de recursos de un Fondo Especial, la norma apunta a fortalecer la actividad teatral independiente de toda la provincia de Buenos Aires y aparece como una solución a los altos costos en alquileres y la escasa difusión. “En realidad, el aporte económico es para el pueblo. Los teatristas son la herramienta”, recalcó a Agencia NAN Oscar Rekovski, representante provincial del Instituto Nacional del Teatro (INT) y uno de los impulsores de la ley.

La importancia de la Ley provincial del Teatro Independiente reside en que, hasta el momento, el único aporte que recibían los artistas independientes de la provincia era nacional, a través del INT. Una ayuda que resultaba insuficiente, sobre todo por los gastos en la renta de los inmuebles. “Los alquileres son costosos y no hay posibilidad de acceder a la propiedad de los locales”, explicó Daniel Melluso, director de El Teatrino de La Plata e integrante de la Federación de Teatristas Independientes de Buenos Aires (FETIBO). Justamente con esa premisa, la de la escasa ayuda proveniente de Nación, y ante una región cultural superpoblada de grupos y salas, se unieron hace cuatro años la FETIBO, la Asociación Argentina de Actores (AAA), la Comedia de la Provincia de Buenos Aires y la Sociedad General de Autores de la Argentina (Argentores).

La lucha conjunta culminó en la ley 14.037, aprobada definitivamente por la Cámara de Diputados provincial a mediados de septiembre y promulgada el 10 de octubre por autoridades del Instituto Cultural bonaerense. La norma declara de “interés público” la actividad teatral en la provincia y la vuelve, por tanto, “acreedora de promoción y protección por parte del Estado”. Entre otras instancias, crea un Consejo Provincial del Teatro Independiente que administrará un Fondo Especial destinado a las propuestas alternativas. Con un piso de 3,5 millones de pesos, los recursos provendrán de un 8,25 por ciento del 67 por ciento que el Instituto Provincial de Lotería y Casinos de Buenos Aires obtiene por premios prescriptos del juego Quiniela y sus variantes.

Los beneficiarios de la norma serán todos aquellos que estén vinculados con “el hecho teatral”, tanto actores y productores como investigadores, instructores, archivistas, bibliotecarios y docentes. “A la larga revolucionará todo. Va a permitir que tengamos un teatro propio, bonaerense”, subrayó Rekovski. Y para él, los espectadores serán quiénes más agradecerán el cambio: “La cultura es un derecho de la sociedad y tiene que ser un servicio del Estado. Todos deben poder acceder al arte, no sólo algunos privilegiados que puedan pagar sus entradas”.

Aprobada la ley, lo que resta es ponerla en marcha. Los artistas esperan que entre en vigencia en enero próximo, en caso de que ingrese en la discusión del presupuesto provincial, a punto de ingresar a la Legislatura. Ante todo, se espera que apunte a que los grupos teatrales puedan conseguir salas propias o al menos a que alcancen a cubrir la totalidad de los gastos que genera el alquiler con el subsidio provincial. Hoy existen alrededor de 120 salas en la provincia, un número algo inestable porque “se abren cinco y se cierran dos”.


Con todo, para los artistas la ley significa un gran logro, después de años de lucha. “Viene a hacer justicia, a poner una cuota de equidad”, subrayó a este medio Jorge González, director del Teatro de las Memorias de Lomas de Zamora, aunque por otro lado manifestó su escepticismo porque la Ley Nacional del Teatro Independiente --la que los provee de subsidios del INT-- “también fue una conquista genuina, pero hubo momentos en que los recursos estaban mal dirigidos, ya sea a salas oficiales o a empresarios privados”. Finalmente, anheló: “Ojalá que no pase lo mismo con la ley provincial”.

De la nueva norma además se aguarda una solución para otro de los principales “traumas” de la actividad independiente bonaerense: la difusión, “insuficiente y en algunos casos inexistente”, según González, que trabaja en uno de los municipios más fuertes en la movida cultural independiente. Desde su óptica, la escasa promoción de los espectáculos es una dificultad compartida por los grupos teatrales del sur del conurbano. La ecuación es simple: los espectáculos se agotan porque se quedan sin público.

“Queremos desarrollar programas de difusión y promoción de nuestra disciplina en particular”, coincidió Melluso, en referencia al teatro de títeres para adultos. Para González, los organismos comunales también deberían salir a escena en este asunto, con “carteleras que puedan ser una llamada permanente” para atraer espectadores. Porque actualmente “la municipalidad no articula una política que apoye la actividad teatral independiente”.

Del lado del espectador, el objetivo es que “las salas lo cuiden nuevamente”, insistió Rekovski. “Que sean adecuadas y tengan beneficios como calefacción o aire acondicionado”. En síntesis, “que sea más agradable ir al teatro”. Y también, que los concurrentes tengan acceso a espectáculos de mejor calidad, “con equipamiento de luces y sonido en buenas condiciones”.

De esa manera, quizás el teatro independiente pueda explotar realmente su potencial. Porque lo tiene, según Rekovski. “Se supone que el teatro de la provincia de Buenos Aires tiene que representarnos en todo Sudamérica”, remarcó. Por eso es que una de las expectativas a largo plazo es que “los grupos puedan viajar y participar” de eventos en el extranjero, lo cual tendrá su correlato en un incremento del “prestigio cultural” del país.

Por ahora, el teatro independiente está en pleno apagón, a la espera de que se abra el telón y comience una nueva obra. Una obra de mayor calidad y para más gente, pero que conserve su propio tinte. “Tratamos temas cotidianos profundos y exploramos más allá de lo que hace el teatro comercial, que sólo busca entretener”, diferenció Melluso. Y para explicar su afirmación acuñó un neologismo: la “tinelización” del espectador que fomentan las grandes producciones. González, por su parte, concluyó: “Castigadas como están las barriadas, el teatro independiente es un elemento de reflexión y de aglutinamiento”.

miércoles, 14 de octubre de 2009

Marcelo D2, o la fusión entre el samba, el hip-hop y el rap hecha persona.-

Minutos antes de su presentación en El teatro de Colegiales, la tercera que realiza en Buenos Aires desde que decidió apostar a la música como medio de vida, el artista carioca recorrió junto a Agencia NAN el camino que lo llevó mezclar el ritmo propio de su país con nuevos estilos musicales: "La samba es un ritmo que está renovándose constantemente", soltó.

Por Adrián Pérez
Fotografía Marcelo Pérez

Buenos Aires, septiembre 30 (Agencia NAN-2009).-Después de un largo desfile de asistentes que descienden de la camioneta con la premura de saber que llegan sobre la hora del show, finalmente, el hombre que procura “el golpe perfecto”; el que amasa el “arte del barullo” con persistente dedicación; que se planta y reconoce que “su samba es así”, baja con la serenidad de saber que está todo bajo control. Marcelo Maldonado Gomes Peixoto --conocido internacionalmente como Marcelo D2--, que conquistó un lugar en la predilección vernácula de la gente que gosta de la música brasileña, llega para presentarse por tercera vez en Buenos Aires con su fusión de samba, hip-hop y rap. Minutos antes de subir al escenario, el carioca recibe a Agencia Nan en su camarín y habla de todo sin medias tintas y, tal como en su primer disco solista, demuestra que “está listo para todo”.

--Imagino que el camino transcurrido entre Aldaraí, el barrio donde creciste y fuiste vendedor, portero y ebanista; y Lapa, donde hiciste tus primeras presentaciones, no debe haber sido fácil, ¿no?
--Para nada. Creo que fue como la típica vida de cualquier joven de los suburbios de Río de Janeiro. Aunque mi familia era muy pobre, todo el mundo trabajaba y la comida en casa no faltaba. Yo comencé a trabajar de pequeño, con 14 años. Hasta que me conecté con el mundo de la música, la vida fue muy difícil.

--¿Cuánto queda del proyecto Planet Hemp en MD2?
--Ciento por ciento (risas). Creo que Planet Hemp fue una de las experiencias más importantes, no sólo para mi vida sino también para mi carrera. Aunque ese proyecto finalizó porque consideré que era un ciclo cumplido, estoy muy orgulloso de haber sido parte de Planet Hemp.

--Aunque sin demasiada difusión del show ni publicidad en la calle, el público se acercó en buen número a ésta, tu tercera presentación en Buenos Aires…
--Bueno, creo que el hecho de que comenzara a usar más samba y ritmos de Brasil hizo que mi repertorio tuviera más identidad y la gente asimilara mi trabajo con la música de Río de Janeiro. Básicamente, creo que éso produjo una mayor conexión de la gente con mi trabajo. Reconozco que eso es lo que más atrae. Igualmente, la música se siente dentro de uno, en el corazón, en la cabeza… y es algo que no se puede explicar con palabras.

--En un país donde el samba forma la espina dorsal de la cultura brasileña, un género de culto y referencia, no debe haber sido sencillo fusionarlo con hip hop y rap.
-- Fui muy bien recibido por la gente del género cuando ellos vieron que mi música está hecha con mucho respeto; ellos me enseñaron cuál era el camino. Para mí eso fue muy bueno. Tengo más amigos sambistas que raperos (risas)… Con respecto a la década del ’40, nuestro samba ha cambiado mucho; es un ritmo que está renovándose constantemente. Recuerdo que una vez, Chico Science dijo que lo importante era “hacer música universal que fuese regional y música regional que fuera universal” (N.d.R.: Chico Science, o Francisco de Assis França, fue un cantante y compositor brasileño. También le puso la voz a la banda de música “World”. Chico Science & Nação Zumbi y su música fue una fusión de rock, hip hop, rap, reggae, funk, maracatu y otros ritmos brasileros). Lo bueno del hip-hop es que hay bandas en Argentina, Francia o Angola, y en cualquier país del mundo la gente puede tocarlo y bailarlo en la calle. Creo que lo más importante es que los músicos hagan un hip-hop original, propio de su lugar.

--¿Cómo percibís el circuito alternativo en Río de Janeiro o São Paulo? ¿Qué presencia tienen los estilos alternativos como el hip-hop en esas ciudades?
--São Paulo tiene una escena mayor, hay más lugares para tocar, más bares. Pero en ambas ciudades están sucediendo cosas interesantes. La gente nueva está haciendo música de buena calidad, regresando al pasado para buscar sus raíces.

--En Brasil, fuiste uno de los primeros en hablar abiertamente sobre marihuana en tus letras. Recientemente, la Corte Suprema de Justicia de Argentina despenalizó la tenencia para consumo personal. ¿Qué opinión te merece el fallo?
--Argentina esta dando un gran paso para América del Sur. Espero que otros países tomen esto y comiencen con la despenalización también. Aunque la maconha es ilegal en el mundo entero, cuanto más tolerancia e información exista sobre el consumo, la gente aprenderá a convivir con el otro. Podemos criticar drogas sintéticas como la cocaína, heroína, LSD o alcohol pero la maconha es una planta que nace del suelo, que crece de la naturaleza. El mundo que dice creer en Dios, dice que Dios la prohíbe. Eso es algo absurdo. Estoy muy feliz porque cuando viajábamos hacia Buenos Aires, en el avión todo el mundo festejaba (mueve los brazos y grita ehhhhhhhh). El de ustedes es un paso muy grande para el mundo entero. ¿Esta decisión alcanza a todo el país?

--Sí, en todo el país.
--Entonces, dame un segundo que voy a fumar (risas).

--Cuando componés tus canciones, ¿de dónde llega la inspiración? ¿Cuáles son los temas que abordás?
--Básicamente pienso en la gente, en las crianças, los amigos. Lo que más me inspira del mundo son las personas.

--Por ultimo, y antes de que nos echen porque acaban de avisar que tenés que subir al escenario, ¿Qué le dirías a aquellas personas que no conocen tu arte? ¿Por qué tienen que escuchar a Marcelo D2?
--Si la gente tiene algún interés en conocer música brasilera, contemporánea, los invitaría a que me escuchen porque, precisamente, eso es lo que estamos haciendo. Puedo decirles que conociendo mi música estarán acercándose un poco a Río de Janeiro.

--¿Y qué le dirías al público que se acercó hoy al teatro?
--Tengan cuidado que se despenalizó la tenencia pero no pueden fumar por la calle (risas). Sólo en Argentina. Cuidado en el resto del mundo.

Marcelo D2:
http://www.marcelod2.com.br/splash
My space: http://www.myspace.com/marcelod2

martes, 13 de octubre de 2009

Libros: "Las teorías salvajes" (Pola Oloixarac, 2008).-

El controvertido primer libro de la joven autora retrata el "ecosistema gagá" de la Facultad de Filosofía y Letras-UBA, mediante la aplicación de teorías psicológicas, filosóficas y antropológicas, y la discusión del aura romántica del "setentismo".

Por Esteban Vera

Buenos Aires, octubre 13 (Agencia NAN-2009).-
Las teorías salvajes (Entropía) es una de las novelas más controvertidas de los últimos años; y su autora, Pola Oloixarac (1977), es elogiada y cuestionada en dosis desproporcionadas por críticos, periodistas y lectores por éste, su primer libro. Incluso, una agrupación de izquierda de la Facultad de Filosofía y Letras-UBA (“un ecosistema gagá donde se permitía al académico gagá convivir a gusto con el deterioro institucional”, define la escritora) le pidió un desagravio moral a la institución de la calle Puán. Y una revista online de izquierda la etiquetó "de derecha". Ahora bien, ¿de qué se trata el polémico texto? En resumen, la novela narra varias historias paralelas y entrecruzadas por teorías psicológicas, filosóficas y antropológicas, como pretexto para criticar al mundo académico de Filosofía y Letras y discutir el aura de beatificación y romanticismo del “setentismo”. Vale aclarar que todo el texto está narrado en clave parodia.

Por un lado, cuenta la historia de Rosa, una estudiante hermosa de Filosofía obsesionada con seducir al titular de una cátedra --“no se esperaba de él más que la posibilidad de una presencia (gagá) a manera de retiro en vida”-- y con proponerle desarrollar sus postulados teóricos --la Teoría de las Transmisiones Yoicas--. Al mismo tiempo, Rosa (la narradora omnipresente de la novela) decide llevar adelante un plan de seducción con otro intelectual con pasado de guerrillero. Ese plan se plantea como un juego de guerra y, en ese sentido, en el libro hay referencias a El arte de la guerra, de Sun Tzu; y al Curso de la guerra enero-julio de 1977 según la hipótesis enemiga, de Rodolfo Walsh. Con el ex guerrillero se da un combate de generaciones (y por lo tanto, ideológico) y de género.

En simultáneo, narra la historia de la “pequeña Kamtchowsky” y Pabst, nerds y bloggeros conscientes de ser “demasiados horrendos, incluso para resultar deseables a otra persona horrenda como ellos”, que incursionan en el under y la vida intelectual porteña (museos, ciclos de lectura) con dosis de sexo grupal, ketamina y trabajos de campo. Inclusive, la pequeña K protagoniza un video porno amateur grabado por un celular: cualquiera.avi. Por otra parte, K transcribe el diario íntimo de su tía, que le escribía a Mao Tse-Tung antes de ser “chupada” en su adolescencia. Aquí se plantea una diferenciación generacional e ideológica: la tía escribe un diario íntimo, donde confía al líder de la revolución china sus contradicciones entre política, cuerpo, sexo y amor; mientras la pequeña K escribe en un blog (lo opuesto a un diario íntimo) y refleja un nuevo orden de las relaciones entre política y cuerpo. Asimismo, una quería cambiar el mundo, la otra quiere hackear el Google Earth.

Más allá de las diferencias, tanto Rosa como K tienen algo en común: están conectadas a las nuevas tecnologías de la comunicación. Al respecto, la abundancia de citas y referencias bibliográficas en Las teorías salvajes obliga a recurrir al buscador para la confirmación o ese plus de información complementaria para terminar con la duda.

Y en el marco de la parodia, la diégesis incluye un juego de guerra (Dirty War, 1975), con más de un personaje posible, entre ellos Che 2 (cigarro, bandana de estrella roja, barbita); El Escritor Revolucionario, nombre de guerra “Pepe” (inteligente, anteojos de marco grueso, maquina de escribir a todas partes y puede usarla como arma golpeándola sobre la cabeza del enemigo); y El “Tigre” Rosca (argentino, militar de carrera, pelo canoso, ojos celestes, 38 años, jefe de tareas).

Por otra parte, la autora se reservó una breve aparición en la novela. “En la facultad algunos nos confunden, lo cual es absurdo porque yo soy más alta y además Pola usa anteojos”, cuenta Rosa.

Blog:
http://melpomenemag.blogspot.com

lunes, 12 de octubre de 2009

“Es el pueblo el que manda”.-

Santos Anacleto Mamani, miembro de la comunidad Kilmes, agregó: "El saqueo continúa y quienes lo hacen son los mismos que antes nos quitaron nuestras tierras. Esperamos entrar en el cambio donde un originario toma las decisiones de esa nación”. Fue en el marco del contrafestejo que su comunidad organizó en la plaza principal de Quilmes, por un año más del genocidio de los pueblos originarios en manos de los colonizadores, y que compartieron con otras comunidades indígenas de Argentina.

Por Adrián Pérez
Fotografía de Agencia NAN

“Venimos a preguntarle a la patria, a nuestra patria, ¿por qué nos dejó ahí tantos y tantos años? ¿Por qué nos dejó ahí con tantas muertes? Y queremos preguntarle otra vez, a través de ustedes, ¿por qué es necesario matar y morir para que ustedes, y a través de ustedes, todo el mundo, escuche a Ramona -que está aquí- decir cosas tan terribles como que las mujeres indígenas quieren vivir, quieren estudiar, quieren hospitales, quieren medicinas, quieren escuelas, quieren alimentos, quieren respeto, quieren justicia, quieren dignidad?”
Subcomandante Marcos, Diálogo para la Paz, México DF, 23 de febrero de 2004.

Buenos Aires, octubre 12 (Agencia NAN-2009).- Quince años han pasado desde que Marcos, junto a sus compañeras y compañeros del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), se manifestaron por la autodeterminación y la libertad de los pueblos originarios de México, que fueron sólo algunos de todos los que habitaban América latina y que sufrieron el peso de la garra colonizadora. Son muchos más, 517, los años que separan el hoy del comienzo del “plan colonialista y genocida de expansión mundial del hombre blanco” que avasalló los derechos de esos pueblos. Esos mismos pueblos, negados sus reclamos, invisibilizados por los medios de comunicación y los textos históricos; echados de sus tierras ancestrales por proyectos inmobiliarios o estancieros terratenientes, son los que salen a la calle cada 11 de octubre a conmemorar el último día que vivieron en libertad. La Plaza San Martín, en Quilmes, fue escenario de uno de los tantos contrafestejos realizados por representantes de aquellos pobladores en el país.

Allí, Santos Anacleto Mamani contó cómo sus antepasados de la comunidad originaria Kilmes llegaron al actual partido que lleva su nombre hace 334 años, arrancados de Tucumán, sus tierras de origen: “Los trajeron caminando desde los Valles Calchaquíes hasta el Río de la Plata, arriados como rebaño de ovejas. La mitad de mis hermanos quedó en Córdoba. Y son ellos quienes me dan la fuerza espiritual para que yo pueda hablar y para rescatar los derechos y la cultura de los pueblos originarios”.

-- ¿Qué significado tiene el contrafestejo?
-- Para nosotros, el 11 de octubre representa el último día de libertad de los pueblos originarios del Hemisferio Sur. El saqueo continúa y quienes lo hacen son los mismos que antes nos quitaron nuestras tierras; es como si todavía estuviéramos en los tiempos de la colonia, pero con otro sistema. La electricidad, el gas, el transporte, el agua, todos los recursos son manejados por los extranjeros.

-- ¿Qué espera su pueblo?
-- Esperamos entrar en el cambio como el hermano pueblo de Bolivia, donde un originario toma las decisiones de esa nación. Esperamos que no nos saqueen de esta forma nuestros empleados (gobernadores, intendentes, concejales), que no son quienes para hacer los que ellos quieran. ¿Cómo puede ser que tengamos que pagar el gas y la electricidad tan caro? En Catamarca, la explotación minera de la empresa La Alumbrera contamina mientras se lleva todos los metales que saca. ¿El Estado no ve eso? Los pueblos originarios estamos muertos de hambre; nos corren a un rincón y no nos dan derecho a vivir de la naturaleza, como lo hacíamos antes en Formosa, Chaco, en el norte de Salta o en el Sur. Cada gobierno de turno ha vendido nuestros terrenos, sin orden del pueblo. Es el pueblo el que manda.

El diálogo con Mamani transcurre en la tarde del 11 de octubre, en el marco de un acto que tuvo como objetivo “reafirmar el orgullo de saberse originarios de esta tierra”, y que fue compartido con miembros de otras comunidades hermanas: guaraníes, tobas y aymaras socializaron --junto a los kilmes-- la tarde con tortas fritas y mate cocido. Mamani y sus compañeros se ubicaron en la plaza principal de Quilmes, a metros de una placa que recuerda a Isabel Palladay, la primera mujer cacique del pueblo al que pertenecen y que se convirtió en su referente luego de la misteriosa muerte de su hermano, Martín Inquien, un excelente nadador que se ahogó en el Río de la Plata.

En esa misma localidad del sur del Conurbano, en 1666, se fundó la reducción de Santa Cruz de los Quilmes, adónde los miembros de esa comunidad fueron enviados a pie desde Tucumán por orden del catalán Alonso de Mercado y Villacorta, funcionario español de la Gobernación del Río de la Plata y gobernador de Tucumán entre 1664 y 1770, para darles un escarmiento por su resistencia al dominio español.

En esa misma plaza, frente a la Catedral, un monolito se levanta en homenaje a los kilmes que allí fueron enterrados. Una copla recientemente grabada en uno de sus laterales reza: “En el sendero de Kilmes hay una piedra que late, es la sangre derramada que desde abajo combate”. Y en letras negras, otra inscripción un poco más antigua, dice: “Huaca sagrada (N.d.R: huaca significa 'espacio sagrado' en quechua), en homenaje al Indio Kilme, 1666-1999”. En su extremo superior se alza la wiphala, emblema que cobija a los pueblos originarios y que en su multicoloridad identifica, con cuarenta y nueve espacios, los siete colores del arco iris. “Nosotros nos resistimos a que se llame bandera porque eso significa bando, división y eso significa sector”, aclara Pablo Quibal, descendiente de aymaras que llego desde Jujuy en la década de 1970 para constituir la comunidad originaria kilmes.

Sobre el encuentro en la plaza quilmeña, Quibal entiende que esta allí para “difundir la verdadera historia; la historia no escrita de nuestros pueblos que tiene que ver con la relación con la naturaleza, como pueblos indígenas, y con la crisis del capitalismo y de la civilización. Por eso la importancia de la influencia cósmica para poder explicar todo esto”.

-- ¿A qué se refiere con la influencia cósmica?
-- Es la influencia y la energía de la naturaleza que se manifiesta cuando suben las mareas o cuando una mujer esta por dar a luz; y que se observa sobre la vida vegetal o la vida animal. Como grandes agricultores que necesitaban conocer la humedad o cuándo un año iba a traer la sequía, nuestros pueblos fueron grandes observadores del cosmos. Y por eso comenzaron a idear códigos, figuras, signos que, más allá de que no tengamos escritura, fueron dibujados sobre diferentes superficies. La vida es sagrada y todo lo que la sostenga también lo es, como el agua, el aire, los árboles; cualquier ser viviente es sagrado porque forma la cadena biológica. Los pueblos originarios nos enseñan que el hombre pasa a ser parte indesligable del cosmos. Cuando se instaló el patriarcado en Europa, se terminó con la diversidad de dioses que únicamente el matriarcado puede sostener. A su vez, el monoteísmo masculino pisotea la concepción de naturaleza y divide al hombre de la mujer, y como consecuencia genera el individualismo, el machismo y la propiedad privada. En definitiva, eso da pie al surgimiento del capitalismo que nos está llevando a la aberración cultural y a la destrucción de la vida y la naturaleza.

El cierre del contrafestejo llegó cuando mujeres y hombres se organizaron en un semicírculo, debajo de una frondoza arboleda. Con la mirada puesta hacia el cielo, alzaron sus manos y ofrecieron puñados de coca al Tata Inti (Dios Sol en quechua). A 517 años del “Descubrimiento de América”, las constantes demandas de los pueblos originarios no han tenido respuesta alguna.

Centro Cultural Comunidad Originarios Quilmes:
http://www.originariosquilmes.com.ar
Los Indios Kilmes: http://www.kilmesblog.com.ar
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